San Pedro de Valverde Vega. Frente a las miradas de terror de al menos 40 de sus compañeritos, Alberto Rodríguez Campos y Marcela Carvajal Durán, ambos de 11 años, fallecieron a las 9:45 a.m. de ayer, tras caer de la vagoneta en que viajaban y ser prensados contra un paredón, cuando el freno del vehículo fue desactivado por accidente y avanzó sin ningún control.
Además de los niños, estudiantes de quinto grado de la escuela local, murió Rónald Mora Steller, de 27 años, conductor de ese vehículo de carga --placas 28407--, en un intento por detener el camión y, así, evitar el fatal accidente.
A causa del percance, además, resultaron lesionados Deny Anchía Varela y Marco Vinicio Carvajal González, también de 11 años. La primera presentaba semiamputación de la pierna derecha y fractura expuesta de fémur mientras que el niño fue trasladado con fractura de cadera y golpes en diversas partes del cuerpo, según informes de la Cruz Roja de Grecia. Ambos se encontraban ayer en la sección de emergencias del Hospital Nacional de Niños.
De esta forma, se convirtió en tragedia la actividad en la que participaban 180 estudiantes de tercero a sexto grados de la escuela de San Pedro de Valverde Vega, en la provincia de Alajuela.
Todos ellos fueron convocados a las 8 a.m. de ayer con el fin de recolectar basura y otros desechos como parte de la campaña "Todos juntos contra el dengue" promovida por el Ministerio de Salud, explicó el director del centro educativo, Alonso Chacón.
Con ese objetivo, los cuatro niveles se dividieron para trabajar en toda la comunidad, acompañados por sus maestras.
El mortal percance ocurrió justo cuando los alumnos de quinto grado casi concluían la labor a lo largo de unos dos kilómetros de la calle hacia el sector de Las Trojas.
Travesura trágica
Para recoger las últimas bolsas, se dio la orden de que todos los niños que iban en el cajón de la vagoneta bajaran y lo mismo hizo el chofer con el fin de ayudar. En el vehículo solo quedaron los seis que viajaban en la cabina.
Según las pesquisas realizadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), uno de los niños presionó el botón que activa y desactiva el freno de parqueo, por lo que el vehículo comenzó a moverse.
Desesperado, el chofer reaccionó de inmediato para evitar el accidente, pero en vez de eso se convirtió en una víctima más. Deja esposa y una niña de ocho meses.
"El muchacho trató de subirse para sacar a los chiquitos o parar el carro, en el momento en que abrió la puerta, la vagoneta se fue contra el paredón y lo prensó. Luego fueron cayendo los otros. Era algo espantoso, sonaba como cuando las piedras se quiebran en un tajo, todos gritaban", relató María Adilia Quesada, una de las vecinas quien observaba desde su casa, el trabajo de los niños.
También Luis Campos Bogantes, padre de una de las menores de quinto grado, contempló con horror cómo la vagoneta avanzaba y los niños caían.
"Me concentré en el que venía guindando, desde el retrovisor, en eso la vagoneta se fue en un hueco y el chiquito salió por el aire y cayó a unos dos metros", agregó. Tanto él como su esposa acudieron a brindar ayuda y a verificar que ninguno de los heridos fuera su hija, quien minutos antes había bajado del camión.
La vagoneta dejó una estela de muerte y dolor a lo largo de unos 100 metros, donde los tres cuerpos quedaron separados por unos 20 metros, dentro de la zanja a la orilla de la vía. Cuando finalmente se detuvo, otras dos pequeñas se asomaron asustadas por la ventana. (Véase nota aparte.)
El lugar se llenó de inmediato de vecinos y padres, entre ellos Pedro Rodríguez, a quien le avisaron a su taller del terrible accidente. A la 1 p.m., cuando levantaron los cuerpos, regresó a su casa con la tristeza encima y los zapatos de su hijo mayor envueltos en una bolsa.