Una mujer de 36 años resultó con quemaduras de segundo grado en diferentes partes del cuerpo luego de que uno de los fuegos pirotécnicos se salió de la ruta prevista, en el redondel de toros de Zapote. El "perseguidor" estalló en la tarima donde está la gente.
Esto pasó a las 9:35 p. m. del sábado, durante los fuegos artificiales con los que se inician las corridas de toros.
Junto a la mujer, otros dos adultos varones resultaron afectados, más por el susto que por el cachiflín. La señora, quien pidió que no se revelara su identidad, fue trasladada al hospital CIMA-San José. Los otros dos adultos fueron tratados en el sitio del percance.
Según explicó Ricardo Zúñiga, director ejecutivo de BGL, empresa responsable de las corridas de toros, todo se debió a un imprevisto: "La explosión, en vez de seguir hacia arriba, tomó hacia un costado, justo hacia donde estaba la gente".
La presidenta de la Comisión de Festejos Populares, Vera Vargas Roldán, dijo que ellos entraron a revisar el sitio junto con el director regional de Salud, Guillermo Flores, y con expertos en explosivos del Ministerio de Seguridad Pública.
Fue cuando se dieron cuenta de que la caja donde venían los explosivos tenía un defecto de fabricación, que hizo al "perseguidor" tomar otra ruta.
"Fue algo imprevisible porque la empresa cumple con todas las precauciones del caso", enfatizó Vargas, quien desmintió que los fuegos artificiales vayan a ser suspendidos.
La compañía a cargo de este tipo de espectáculos fue contratada por BGL y, según Zúñiga, firmó un contrato que incluye una póliza de riesgos del Instituto Nacional de Seguros (INS).
Además, la firma BGL cuenta con una póliza adicional que cubre a los espectadores que asisten al redondel.
En el caso de las personas afectadas, la póliza se activa en el momento mismo del percance, aseguró Zúñiga.
Según la Cruz Roja, desde el 22 de diciembre hasta el mediodía de ayer, se habían atendido en Zapote a 77 personas, 32 por problemas de salud como presión alta, y 31 por golpes y raspones.