La próxima semana y por primera vez en 13 años, las locomotoras cruzarán el viejo puente sobre el río Virilla, en el límite entre Tibás y Santo Domingo de Heredia.
La antigua estructura metálica, conocida como el “puente negro” está cerrada desde 1995, cuando dejó de funcionar el tren de pasajeros entre Heredia y la capital.
Una locomotora del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) cruzará la estructura a más tardar el próximo miércoles, como parte de los trabajos para rehabilitar la línea férrea entre San José y Heredia.
Según Miguel Carabaguíaz, presidente del Incofer, los primeros análisis sobre corrosión demuestran que el “puente negro” está “bien” y soportará el paso de locomotoras y vagones de pasajeros.
Durante los primeros días de la próxima semana, las cuadrillas del Incofer trabajarán en la colocación de durmientes en la línea férrea que cruza el puente.
“A más tardar pasaremos la locomotora al lado de Santo Domingo el próximo miércoles”, ratificó Carabaguíaz.
En los siguientes días colocarán un material anticorrosivo en el puente y luego lo pintarán para que mejore su imagen.
Con el paso de las locomotoras de Tibás a Heredia, avanza aún más el proyecto para que funcione un tren de pasajeros.
Este jueves, en Casa Presidencial, el Gobierno prometió habilitar una ruta de ferrocarril de pasajeros entre Heredia y San José en la segunda quincena de diciembre.
El plazo se anunció en un comunicado de prensa en que se señala que dentro del nuevo presupuesto extraordinario se incluyó una partida por ¢2.000 millones para que el Incofer concrete el proyecto.
Dicho presupuesto deberá ser aprobado por el Congreso para que ingrese a las arcas del Incofer.
Paralelamente, el Instituto gestionó una especie de crédito rápido con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por $2 millones.
El Banco aún no se ha pronunciado al respecto.
La rehabilitación de este tramo de ferrocarril fue una de las medidas anunciadas por el Poder Ejecutivo como parte del plan de contingencia para paliar la crisis energética generada por el alza del costo del petróleo.
