Mientras “Sinaí” busca cómo librarse de los cargos que le achaca el Ministerio Público como presunta cabecilla de una red de proxenetismo, otra mujer se prepara para afrontar un debate por traer menores dominicanas para ejercer la prostitución.
Así consta en la acusación de la Fiscalía de Guápiles en contra de una dominicana de apellido Salazar.
Ella será juzgada el 3 de noviembre como sospechosa de distribuir menores en centros nocturnos de la zona atlántica.
La acusan por trata de blancas, según confirmaron voceros del Poder Judicial.
Las jóvenes contaron a las autoridades que en su país las contactaron para trabajar en bares y restaurantes, pero, una vez en Costa Rica, las despojaron de sus pasaportes así como de cualquier documento que las identificara.
Para sobrevivir, las muchachas tuvieron que prostituirse. Una llamada telefónica alertó a la policía judicial sobre la supuesta red.
La captura se produjo a mediados de 1998. Salazar fue condenada a cinco años de cárcel en un anterior debate, llevado a cabo en el 2002.
Empero, la Sala de Casación dejó sin efecto el fallo y ordenó un nuevo juicio. En esta ocasión están citados a declarar cinco testigos.