Los niños pequeños, las madres que están lactando y las mujeres embarazadas o que piensan tener hijos también deben evitar comer estas especies de pescado, expresó la FDA en un informe de asesoría al consumidor.
Asimismo, grupos de consumidores buscan que el atún, uno de los peces que más se come en Estados Unidos, sea agregado a la lista. "Pero, todavía tienen mucho qué hacer (para lograrlo)", aseguró Michael Bender, del proyecto de regulación del mercurio.
Los alimentos marinos, que constituyen una fuente natural de proteína con bajo contenido de grasa, pueden ser parte esencial de una dieta balanceada para las mujeres embarazadas y las que están en edad de gestación, según la FDA.
Esas mujeres podrían comer hasta 340 gramos a la semana de una variedad de mariscos, pescados enlatados o criados en granjas y pescados pequeños de mar, añadió la FDA.
El mercurio se presenta en el ambiente en forma natural y también a través de la contaminación ambiental. Casi todos los peces contienen mercurio, pero los mayores, que viven por más tiempo y se alimentan de otros peces, acumulan grandes cantidades en sus cuerpos, lo que significa una amenaza mayor para la gente que los come con frecuencia.