Ciudad Quesada. Sebastián Mejía Tercero, presunto autor intelectual del secuestro del comerciante Sigifredo Vargas Porras fue detenido anteanoche en Limoncito de Cutris, en San Carlos.
La captura se produjo tan solo tres horas después de que Óscar Duarte Reyes lo delató al terminar el período de conclusiones en el debate que se efectuó en esta ciudad, por el plagio de Vargas, cometido el 19 de agosto de 1999.
Mejía, quien de inmediato negó los cargos, fue indagado por el Ministerio Público y sometido a un reconocimiento que resultó positivo.
Precisamente el Tribunal de Juicio de San Carlos condenó ayer en la tarde a Óscar Duarte y a Héctor Vicente Pérez Reyes a descontar 30 años de cárcel como responsables de los delitos de secuestro extorsivo, robo agravado, privación de libertad, portación de armas y coacción. Ambos eran hasta anteayer los únicos involucrados en el plagio de Sigifredo Vargas.
La sentencia fue de 36 años, pero los jueces readecuaron la pena a 30 años, argumentando que los dos individuos tenían una condena anterior de 10 años por el secuestro de Adrián Alfaro López, ocurrido en Pococí, Limón.
Asimismo, el tribunal impuso a los hombres una condena de 20 días multa a razón de ¢5.000 diarios por el delito de amenazas.
Hecho inusual
Este debate, que comenzó el 18 de enero anterior, transcurrió en forma normal hasta anteayer, cuando Óscar Duarte al concederle los jueces la palabra, antes de retirarse para deliberar y dictar sentencia reveló otros pormenores del secuestro.
En su relato dijo que presuntamente fue Sigifredo Mejía, un nicaragüense que vive frente a la finca de Sigifredo Vargas en Limoncito de Cutris, quien supuestamente les propuso cometer el ilícito.
Agregó que el primer encuentro para planear el hecho se realizó en Moravia de Cutris. Asimismo, confesó que antes del plagio estuvieron tres días escondidos en la casa de Sigifredo vigilando los movimientos de la familia.
Tanto la Fiscalía como el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) siempre creyeron en la participación de una tercera persona.
En agosto de 1999 después de concluido el secuestro allanaron la casa de Sigifredo Vargas, pero no hallaron indicios para involucrarlo.