Gabriel Valverde es sincero: si no hubieran abierto el décimo año en su telesecundaria, estaría lejos del estudio... son pocas las opciones que existen en Isla Venado, en el golfo de Nicoya.
Su colegio es una de las 21 telesecundarias beneficiadas este año con la ampliación de un nivel más, pues el resto de las 69 solo dan hasta noveno.
Si bien el plan piloto de telebachilleratos se ha recibido con muy buenos ojos, el proyecto aún enfrenta sus problemas, pues hacen falta material didáctico y tecnología.
La modalidad trabaja con la ayuda de un vídeo, en el cual se exponen las principales ideas de las materias y el educador complementa y aclara dudas.
Los casetes de sétimo, octavo y noveno año son traídos desde México, con excepción de los de Estudios Sociales.
Para el caso de décimo año, el material se está produciendo en el país, pero aún falta.
Daisy Orozco, coordinadora de telesecundarias, explicó que parte de los nuevos contenidos se están realizando en disco compacto, pero no todos los centros educativos tienen computadora para revisar el material.
“Los profesores están muy bien calificados, pero estamos buscando el material pendiente, y ha habido algunas dificultades”, sostuvo Orozco.
Agregó que por ahora no hay problemas dentro del aula, pues trabajan en el repaso de los contenidos vistos durante los primeros tres años de colegio.
“Todavía no tenemos problemas de enseñanza, pero queremos evitar que se presenten, por eso le estamos solicitando a las comunidades que nos ayuden con la compra del equipo”, declaró Orozco.
Con mística
En estos dos meses de clases los estudiantes han repasado lo visto en sétimo, octavo y noveno, pero cuando se acabe el repaso, ¿qué seguirá?
Se espera que tanto el material didáctico como la tecnología estén antes de acabar este trimestre. Sino, se iniciarán los atrasos en la cobertura temática.
Nimia Gutiérrez, coordinadora de la telesecundaria de Isla Venado explicó que en esta modalidad de estudio siempre se va adelante de los colegios académicos, por ejemplo, desde sétimo año se estudia Biología.
“Ahora estamos aprovechando para profundizar en los temas. Tenemos los videos de años anteriores y nosotros les ampliamos y vamos más allá”, comentó Gutiérrez vía telefónica.
Agregó que allí cursan el décimo año 20 muchachos. “Muchos eran desertores que decidieron regresar ahora que se abrió este programa, estamos muy contentos porque ha dado muy buenos resultados”, dijo Gutiérrez.
Un caso diferente se vive en la telesecundaria de Cabeceras, en Cañas, Guanacaste.
“Aquí hay muy poca motivación , nos faltan infraestructura, pupitres, los muchachos están incómodos, no es que estén en el suelo, pero les faltan las condiciones necesarias para estudiar”, comentó Chavarría.
Allí nueve estudiantes cursan el décimo año.
Por ahora, los profesores trabajan en la ampliación de los contenidos y aclarando dudas de años anteriores.
Se supone que los estudiantes que no se vieron beneficiados con la apertura del décimo año recibieron becas y ayuda de transporte para continuar su preparación en otros lugares.