El Gobierno de Taiwán paga el salario de 21 empleados del Ministerio de Relaciones Exteriores y complementa los ingresos de otros 13 funcionarios mediante dineros entregados a una entidad privada nacional llamada Asociación para el Desarrollo de la Política Exterior de Costa Rica.
Por los salarios, la Asociación gira ¢5,7 millones al mes y, por las “ayudas económicas”, otros ¢2,7 millones, como lo reconoció a La Nación el canciller Roberto Tovar.
En total, anualmente el gobierno asiático da más de ¢100 millones.
El que Taiwán costee sueldos de empleados de la Cancillería fue considerado como “indecoroso” y “vergonzoso” por los diputados Rodrigo Alberto Carazo, del Partido Acción Ciudadana, y Federico Malavassi, del Movimiento Libertario.
La millonaria cooperación del Gobierno taiwanés a la Cancillería levanta suspicacias pues la campaña electoral del presidente Abel Pacheco –en la cual Tovar fungió como contralor de presupuesto– recibió donaciones anónimas provenientes de Taiwán por un monto total de $500.000.
Hasta ahora no se sabe quién o quiénes fueron los donantes y el gobierno taiwanés ha negado cualquier vínculo.
El banco público que tramitó las donaciones a la campaña electoral, el Internacional Comercial Bank of China, es el mismo que gira los fondos para la Asociación para el Desarrollo de la Política Exterior de Costa Rica.
La Embajada de Taiwán en San José negó el jueves que mantenga algún programa de cooperación con la Cancillería.
Según la oficina de prensa de la Embajada, el único proyecto en curso aquí es la construcción de la nueva carretera a San Carlos.
Pero el apoyo, gestado años atrás, existe. Las sumas de los 21 sueldos cubiertos por Taiwán, mediante la Asociación, oscilan entre ¢126.700 y ¢816.900 mensuales.
El dinero lo recibe personal de distintas funciones y rangos, desde guardias de seguridad hasta secretarias y periodistas institucionales, que no tienen plaza, pero cuyos puestos la Cancillería considera imprescindibles.
La “ayuda” adicional al salario para 13 funcionarios consiste en remuneraciones que van de ¢30.650 a ¢600.000 al mes, cancelados a trabajadores que laboran en puestos del Servicio Interno amparados en el régimen del Servicio Exterior, en posiciones que incluyen desde secretarias hasta directores de departamento y asesores del ministro.
Sin embargo, no está claro el criterio empleado para decidir a quiénes se les otorga la ayuda y el monto que perciben.
La Asociación la componen funcionarios de la Cancillería y la preside Bolívar Salas, director de Culto de ese Ministerio.
La Nación intentó conversar con él, por teléfono y personalmente, pero no fue posible.
Este año, el presupuesto de la Cancillería es de ¢10.966 millones y su planilla de 368 empleados.
Asociación millonaria
En los últimos seis años, Taiwán otorgó a la Asociación cooperación no reembolsable por ¢1.668,2 millones.
Provienen del Programa de Apoyo al Fortalecimiento Institucional de las Cancillerías de Centroamérica. Sobre esos recursos el Estado no ejerce ningún control.
Esta es solo una porción de los recursos donados por Taiwán a la cancillerías del istmo.
La Secretaría de Integración de Centro América (SICA) es la responsable de decidir cuánto le corresponde a cada país.
Así lo establece un informe que la Cancillería presentará hoy a los diputados Rodrigo Alberto Carazo, Federico Malavassi y José Miguel Corrales, de Acción Ciudadana, el Movimiento Libertario y Liberación, respectivamente.
El actual Gobierno ha recibido de la Asociación ¢591,8 millones donados por Taiwán que, según Tovar, fueron negociados en la pasada administración.
El dinero se ha usado para salarios y “ayudas” a 34 funcionarios, reparaciones de infraestructura y el pago de servicios varios de la Cancillería, como vigilancia, mantenimiento, agencias de noticias y consultorías.
La Cancillería entregará a los diputados los datos contables.
El más reciente aporte de la embajada de Taiwán a la Asociación se concretó el 3 de mayo del 2003.
Fue un cheque de $250.000 (¢97,5 millones al tipo de cambio de aquel momento). Según Tovar, ese dinero no ha sido gastado.