El fuego de la polémica se encendió ayer en el periódico La República cuando su director, Julio Suñol, fue suspendido por la Presidencia Ejecutiva y recibió la prohibición de entrar a las instalaciones del diario.
"Después del almuerzo volví al periódico, a las 4 p. m., y cuando estaba parqueando el carro, el jefe de seguridad me indicó que tenía órdenes de impedirme entrar", afirmó Suñol.
Fred Blaser, presidente ejecutivo del medio, confirmó que él tomó la decisión de suspender al director. "La razón fue porque don Julio dio unas declaraciones muy graves en la mañana al programa televisivo de Amelia Rueda -en canal 6- en las que criticaba a nuestro propio medio."
Sin embargo, Blaser negó haber sido él quien tomó la determinación de impedirle ingresar al edificio.
"Durante el día estuve en un viaje fuera del país por Honduras y El Salvador; como no estuve, no sé quién resolvió prohibirle entrar, pero vamos a investigarlo", añadió Blaser, quien dijo que hasta anoche no se había despedido a Suñol y se analizaría toda esta situación entre hoy y mañana.
En declaraciones dadas a este medio, Julio Suñol había afirmado el lunes de esta semana no sabía qué iba a pasar con su futuro como director de La República de aquí a final de mes.
"Eso fue lo mismo que afirmé en el programa de la mañana a Amelia Rueda", afirmó ayer en la noche Suñol, quien añadió: "Esta es una bofetada para el periodismo nacional; lo mío es una destitución y en ella hay muchas presiones políticas de por medio."
De acuerdo con la versión de Suñol, el presidente de la República, Miguel Angel Rodríguez, "presionó" por su destitución ante David Radler, presidente del Grupo Hollinger, organización periodística canadiense, dueña de ese diario.
"Me cobran los reportajes que hicimos en el caso Hank y la posición editorial que hemos tenido en contra del último aumento salarial del mandatario", indicó Suñol. Anoche se trató de obtener la versión de Miguel Angel Rodríguez, pero al cierre de esta edición fue imposible localizarlo.