La compañía farmacéutica Laboratorios Stein S. A. admitió ayer que, por problemas de calidad, debió retirar de las farmacias de la CCSS el medicamento genérico levotiroxina sódica.
Según dijo ayer la directora de operaciones de Stein, Ana Jessie Campos, las medicinas fueron retiradas en noviembre pasado, luego que un análisis de control de calidad determinó que dos de los lotes entregados tenían problemas de disolución.
La levotiroxina sódica es un medicamento genérico que la Caja suministra a los enfermos que padecen de la glándula tiroides.
Este medicamento forma parte de un grupo de seis medicinas genéricas compradas regularmente por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y que registran numerosos reportes de fallas en su acción terapéutica.
Una investigación de La Nación sobre las medicinas que compra la CCSS revela que entre el año 2000 y julio de este año el departamento de farmacoterapia de la CCSS recibió 71 reportes de médicos documentando casos de pacientes que habían sufrido problemas de salud al consumir levotiroxina sódica.
Uno de estos casos reportados es el de Ana Ruth Zúñiga Jiménez, quien debe tomar levotiroxina de por vida ya que en 1996 fue operada y le extirparon su glándula tiroides.
Zúñiga Jiménez, de 42 años y madre de cinco hijos, padeció serios problemas de salud, como cansancio severo y taquicardias debido a que la levotiroxina sódica que le suministraba la Caja no daba los resultados esperados.
La levotiroxina sódica no es el único medicamento que Laboratorios Stein vende a la Caja y que ha sido reportado como sospechoso de ocasionar fallas terapéuticas a quienes lo consumen.
Esos cuestionamientos también existen para un anticonvulsivo genérico llamado fenitoína sódica de 100 miligramos.
Anoche Ana Jessie Campos expresó que Stein hizo lo que consideró más responsable: “Retiramos todos los lotes de Levotiroxina que habíamos entregado a la CCSS”.
Destrucción
Jorge Nieto, director técnico de Stein, señaló que la política de esa empresa es destruir las medicinas cuyos defectos no se pueden subsanar, pero no pudo asegurar si en el caso de la levotiroxina ya todas fueron eliminadas.
Nieto dijo también que las medicinas retiradas de la Caja, cuya calidad no fue cuestionada, se vendieron en el mercado privado.
En la primera entrega de una investigación de La Nación sobre la compra de medicamentos de la CCSS, publicada ayer, se reveló que en el hospital México al menos tres personas fallecieron y otra estuvo grave a causa de fallas de un anticoagulante.
Se trata del genérico warfarina sódica de 5 miligramos, que se aplica a pacientes cardíacos para evitar la formación de coágulos. El departamento de control de calidad de la Caja determinó problemas de disolución en un lote de Warfarina fabricado por el laboratorio Orión, de Finlandia.
Cuatro años
Tras ser operada y por cerca de cuatro años la paciente Ana Ruth Zúñiga Jiménez y la doctora Hannia Figueroa, del hospital San Juan de Dios, documentaron clínicamente distintos episodios de fallas en la Levotiroxina sódica que la Caja le suministraba.
Según explicó Figueroa, en el caso de la levotiroxina existen medidores marcadores hormonales sensibles como el TSH, que permiten determinar si los pacientes están bien o mal tratados, así como también la efectividad de la medicina.
“Seguí un protocolo científico, hablé con médicos del servicio de endocrinología y ellos tenían dudas similares, así que coordiné con la farmacia para darle seguimiento al caso, hasta comprobar la falla”, dijo Figueroa.