Cinco menores enfermos de leucemia sufrieron una sobredosis de quimioterapia, debido a un error humano cometido en el hospital Nacional de Niños, el 22 de febrero, según admitió Edgar Mohs Villata, director de ese centro médico.
Los chiquitos entre los 2 y los 10 años recibieron una dosis diez veces mayor a la establecida en el protocolo médico, de un producto químico llamado Vincristina, uno de los usados en estos tratamientos.
La reacción a la sobredosis fue vómito, diarrea, calambres en las piernas y fiebre, entre otros malestares. Los efectos llegaron a tal punto que todos tuvieron que ser hospitalizados entre una y dos semanas.
Mohs aseguró que el error no puede ocasionar la muerte de alguno de los niños. Descartó que la sobredosis acelere la leucemia o provoque efectos a largo plazo.
Al parecer, el error se originó en que ese día se aplicó Vincristina tomada de frascos donados por una empresa diferente a la que comúnmente ha suministrado el medicamento. Esos recipientes tenían una dosificación mayor y su contenido se aplicó como si fuera la dosis usual.
La situación motivó a que los padres de dos de los afectados presentaran una denuncia ante la Unidad Especializada en Delitos contra la Vida del Ministerio Público, el jueves 8 de abril, según confirmó ayer a La Nación la abogada que lleva el caso, Elizabeth Corella. Esta información fue corroborada en el Departamento de Información y Relaciones Públicas del Poder Judicial.
Los padres piden declarar responsables de lesiones culposas al personal especializado del hospital, y responsable civil directo y solidario a la empresa que suministró el producto (no se cita el nombre específico en la denuncia). La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) aparece como codemandada civil.
Hasta el momento, no hay imputados y el caso aún no califica como malpraxis, según fuentes judiciales. Por orden del Ministerio Público, los cinco expedientes fueron decomisados el viernes anterior.
Este caso se suma a la lista de confusiones con medicamentos y tratamientos médicos denunciadas en lo últimos años en el sistema hospitalario nacional, que le ha significado a la Caja varios millones de colones en indemnizaciones. (Véase recuadro adjunto)
Error
Los niños afectados llegaron a su consulta de Cáncer y Leucemia junto a otros 20, que no recibieron el medicamento ese día porque no les tocaba. Luego de recibir la medicina comenzaron los efectos secundarios.
"El problema fue que una farmacéutica aceptó una donación de ese medicamento de la empresa Upjhon, aunque eso está terminantemente prohibido. Además de aceptar la Vincristina, preparó la misma cantidad de siempre sin darse cuenta de que el contenido era más alto que el recetado por el médico y se lo entregó a las enfermeras", explicó Mohs.
Cuando se detectó la falla, añadió el funcionario, la farmacéutica informó inmediatamente lo que había hecho y "se le amonestó con una llamada de atención". Con respecto a los controles de los medicamentos señaló que hay reglas que deben cumplirse.
"Hicimos una investigación interna y, como todo se resolvió, no informamos a la Caja ni al Ministerio de Salud", explicó. Se intentó conversar sobre esto con el presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Rodolfo Piza, y con el ministro de Salud, Rogelio Pardo, pero no devolvieron las llamadas.
Colaboró en esta información Rónald Moya, redactor de La Nación.