
La población adulta del país está fragmentada en un punto esencial respecto a la fecundación in vitro: la mitad sabe lo básico de esa técnica de reproducción humana asistida, pero la otra desconoce en qué consiste ese método.
En cifras, el 52,7% de los ticos indica saber lo fundamental de la fecundación in vitro (FIV); el restante 47,3% opina lo contrario.
Ese panorama es descrito en la encuesta “Percepción de la población costarricense acerca de la fecundación in vitro” que llevó a cabo, en marzo, el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), de la Universidad Nacional.
Los resultados de la consulta fueron presentados ayer.
Entre quienes afirman saber lo primordial de la FIV, la mayoría –el 70%– aprueba que ese procedimiento médico pueda practicarse en el país.
No obstante, pese a ese visto bueno mayoritario, no hay un apoyo contundente para que a la FIV tengan acceso mujeres solteras o parejas del mismo sexo.
Siempre en el grupo de los que conocen sobre fecundación, nueve de cada diez personas está enterada de que en la Asamblea Legislativa hay un proyecto de ley para permitir su práctica.
Ese mismo grupo, y en la misma proporción, también está al tanto de que el método in vitro para lograr embarazos está prohibido en el territorio nacional.
La encuesta de Idespo se realizó entre el 10 y 20 de marzo. Participaron 1.001 personas mayores de edad que contestaron las preguntas por la vía telefónica.
Los datos tienen una confianza del 95% y un margen de error de 3,1% hacia ambos lados.
Pero, cuanto más religioso es un individuo, más en desacuerdo está con el uso de ese procedimiento.
Tomando como base la mitad de la población que dice saber del tema, el 82% de quienes “casi nunca o nunca” asisten a una actividad religiosa dan el aval a la fecundación.
En cambio, de los que van a encuentros religiosos una vez a la semana, la FIV obtiene el apoyo del 61,8% de ese grupo de personas.
Otro dato indica que el 41% de los que saben algo de la FIV da como válida la afirmación de que “va en contra de la voluntad de Dios”.
La Asamblea Legislativa tiene varios varios proyectos de ley que buscan la legalización de la técnica en Costa Rica.