
Cartago. El sacerdote Minor Calvo renunció a su trabajo en el Archivo de la Curia Metropolitana de San José para entrar a laborar en una oficina de abogados.
Calvo se desempeñará como asistente del Bufete Acuña y Quirós, en la ciudad de Cartago, del cual son propietarios el vicepresidente del Club Sport Cartaginés, Walter Acuña Navarro, y su esposa, Felicia Quirós.
La información la confirmó Acuña, quien dijo que el presbítero le pidió el trabajo.
Este es uno de los requisitos cumplidos, que tomó en cuenta la jueza Cindy Sánchez, del Juzgado de Ejecución de la Pena de Cartago, para concederle el lunes la libertad total al cura, quien cumplió una pena por el delito de estafa a fieles a través de Radio María.
“Lo pondremos a tramitar notificaciones, a digitar, entre otras funciones típicas de un bufete ya que él me dijo que es cansado viajar a San José y por eso renunció al trabajo que desempeñaba en el archivo de la Curia Metropolitana”, explicó Acuña.
“Yo no soy Dios para juzgar a nadie y lo ayudo como a un prójimo que profesa también mi fe, y que en este momento requiere de colaboración”, argumentó el abogado.
Vieja relación. Acuña y el sacerdote se conocen desde varios años. El abogado fue contratado en el 2002 por Calvo para administrar un depósito a plazo por $96.000 que provenían de la venta de rosarios y pasitos entre fieles de Radio María.
Calvo fue condenado a ocho años de cárcel, pero al cumplir la mitad de la pena y debido a su buen comportamiento salió de la cárcel de San Sebastián, San José —el 26 de mayo—, pero tenía que dormir dos noches a la semana en un centro de confianza en Guadalupe, Goicoechea.
A partir de aquella fecha, Calvo debía trabajar en el Archivo de la arquidiócesis de San José, pero dos días después le diagnosticaron unas llagas en sus manos por lo que se acogió a una incapacidad.
Acuña también dijo que ahora están en espera de saber si el Ministerio Público apelará la resolución de libertad condicional, para lo que tiene tiempo hasta el viernes. “De cualquier manera el bufete está abierto para que trabaje el padre Minor, ya sea ahora o después”.
El sacerdote Calvo, por disposicion eclesiástica, no puede oficiar misas ni confesar.
Mientras, el Juzgado le prohibió dirigir programas de radio y promover actividades públicas multitudinarias.