
Managua (AP). Las autoridades nicaragüenses anunciaron que fines de septiembre empezarán obras de dragado del río San Juan, fronterizo con Costa Rica, con el objeto de recuperar el caudal que supuestamente el país vecino desvió a mediados de siglo pasado.
El presidente de la Junta de Desarrollo del río San Juan, Edén Pastora, dijo que la obra tendrá una longitud de 33 kilómetros que empezarán en el nacimiento del río Colorado, que pertenece a Costa Rica, hasta la antigua desembocadura en el poblado de San Juan del norte o Greytown, Nicaragua.
La meta es recuperar unos 1.700 metros cúbicos por segundo de su caudal que se perdió luego que Costa Rica desvío el caudal hacía el río Colorado de su propiedad entre 1945 y 1950, declaró a la AP Pastora, un ex guerrillero que después de haberse distanciado de Daniel Ortega, ahora se ha vuelto en estrecho colaborador del presidente nicaragüense.
El proyecto se llama Recuperamos Nuestras Aguas y costará cuatro millones de dólares. Costa Rica no tendrá que aportar un sólo centavo porque Nicaragua tiene soberanía absoluta sobre el río, dijo Pastora.
La soberanía nicaragüense sobre la ruta acuática fue confirmada recientemente por un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, misma que reconoció el derecho de Costa Rica navegar por sus aguas sobre un tramo que inicia en las proximidades de El Castillo, Nicaragua, hasta la desembocadura en el Caribe.
Paralelamente, representantes de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) presentó ante el ministerio del Transporte el diseño de un puente sobre el mismo río que unirá a la población de San Carlos, Nicaragua y Las Tablillas, en Costa Rica.
El puente de 200 metros tendrá un costo de 25 millones de dólares, financiados por Japón y estará listo en tres años.
El jefe de la delegación japonesa, Kiyofumi Nacauchi, le pidió al ministro de Transporte, Pablo Fernando Martínez, apresurar las gestiones para la adquisición de los terrenos donde se construirá la obra.
A la par de la construcción del puente, Nicaragua tendrá que apresurar la de una carretera que comunicará la región. La carretera de 124 kilómetros comenzará a construirse en enero y será financiada con 52 millones de dólares aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).