
Más de la mitad (57%) del salario de un médico de la CCSS corresponde al pago de horas extra, guardias, disponibilidad y compensación por vacaciones.
El restante 43% de las remuneraciones es por concepto de salario base, anualidades e incentivo por carrera hospitalaria.
La distribución se detalla en un estudio sobre los 100 salarios más altos en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en 2010, cuya copia tiene
Según los datos, la remuneración anual más alta fue para un anestesista de Pérez Zeledón, con un pago total de ¢131,5 millones, para un promedio mensual de poco más de ¢10 millones.
A ese mismo funcionario la Caja le pagó en un solo mes ¢18 millones, siendo también el salario más alto de la institución para un período de 30 días.
Ese desembolso supera el ingreso mensual que perciben jerarcas como la propia presidenta ejecutiva de la Caja, Ileana Balmaceda, y la mandataria Laura Chinchilla, cuyos ingresos rondan los ¢5 millones mensuales.
Este último monto sigue siendo menor si se compara con los ¢7,5 millones que, en promedio, reciben al mes los 100 funcionarios mejor pagados en la Caja.
El estudio, que fue realizado por la Dirección de Administración y Gestión de Personal, también señala que los 15 médicos con las mejores remuneraciones devengaron en un año un total de ¢1.760 millones.
Tanto autoridades de la Caja, como del Colegio de Médicos y el Sindicato de Profesionales en Ciencias Médicas de la CCSS (Siprocimeca), defienden las erogaciones.
La justificación más común fue el déficit de especialistas que tiene la Caja y que provoca que los médicos deban cubrir largas jornadas de trabajo después de cumplir el tiempo ordinario.
No obstante, un estudio de la Auditoría Interna de la Caja del año 2008 reveló que en cuanto a la puesta en marcha y pago de disponibilidades médicas se han dado irregularidades.
Una ellas fue que en el primer semestre de aquel año, un tercio de los pagos a médicos fueron improcedentes, pues hubo depósitos por concepto de disponibilidades a doctores que estaban incapacitados, en vacaciones o suspendidos.
También se halló que muchas de las disponibilidades se llevaron a cabo vía telefónica –el médico dio indicaciones desde su casa– y no de manera presencial.
De acuerdo con la Gerencia Médica, el pago por un día de disponibilidad es de ¢189.000. Una guardia supera los ¢200.000, pues depende de si es un fin de semana y hasta de la antiguedad del médico como funcionario de la institución.
La Comisión de Notables que analizó posibles salidas a la crisis de la Caja y que presentó un informe el lunes anterior propuso la implementación de hasta tres turnos regulares para evitar erogaciones por tiempos extraordinarios.
Esa idea ha tenido una buena acogida, pero ven compleja su implementación, precisamente, por la falta de especialistas en el país.
Así opinó, por ejemplo, Douglas Montero, director del Hospital México, centro que tiene a diez de los 100 médicos mejor pagados.
Similar criterio dio Alexis Castillo, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos y quien ocupa el quinto puesto entre los mejores salarios de la Caja. Sobre su caso y el de otros colegas, Castillo dijo que deben hacer guardias durante los fines de semana.
Otro tipo de erogación que elevan los salarios es el pago por ‘disponibilidad administrativa’ que reciben 33 directores de hospitales.