San José (Redacción). Completar el álbum oficial del mundial Sudáfrica 2010 desata casi una locura entre los más fiebres y es muy buen negocio para los comerciantes.
La tarde del viernes nacion.com visitó un puesto improvisado de venta de postalitas, ubicado en Tibás, donde hace un par de semanas está Renato Meléndez, un joven de 20 años que vende las postales individualmente, lo cual es un atractivo para quienes llenan el álbum y ya no quieren comprar más los sobres que venden en supermercados, pues así se ahorran el trabajo de intercambiar las repetidas.
José Vargas fue uno de los visitantes del carro mundialista de Tibás. Vargas llegó junto a sus nietos, Andrés Hernández, de 9 años, y Paula Hernández, de 6, quienes ya están terminando de llenar este libro de calcomanías.
“Es una obra bonita entre todos. Andrés empezó hace tres semanas con la ayuda de la mamá, el papá y claro, el abuelo”, dijo sonriendo Vargas sonriendo.
Andrés llegó pidiendo tres futbolistas, los únicos que le hacen falta: “Uno de Corea del Sur, uno de Holanda y uno de España”, comentó el niño.
Vargas contó que descubrió la venta de Meléndez en Tibás porque “somos vecinos y hemos estado viniendo con frecuencia a comprar”.
Fiebres como esta familia son los que alimentan el negocio de Meléndez, que nació desde el mundial pasado, el de Alemania 2006.
“Empezamos en el 2006. Nosotros compramos al distribuidor que acá es Dipo, mandamos a pedir las cajas, abrimos los paquetes y acomodamos para vender. Es bueno el negocio”, relató el joven, quien indicó que son varios los que tienen la venta.
En Tibás se ubica con un carro al costado sur de la iglesia católica. “Estoy acá de lunes a lunes de 11 a. m. a 6 p. m. y los fines de semana también vendemos en Multiplaza Escazú y los Hipermás de Guadalupe, Heredia y Moravia”, explicó.
El álbum cuesta ¢800 y los paquetes (que se venden en supermercados) con cinco postales tienen un costo de ¢300 cada uno. Sin embargo, las ventas en las calles, como la de Meléndez, venden cada postal a precios que varían entre ¢100 y hasta ¢5.000.
“Messi cuesta ¢3.000, porque es el que está de moda. Cristiano Ronaldo, Kaká y Ronaldinho valen ¢1.000”, reveló el joven.
El sello de Panini, la postal número 000, es la más cara, pues se consigue en ¢5000.
Además, estos vendedores ofrecen el álbum lleno en ¢80.000.
Meléndez indicó que la venta se mantendrá después de que termine el Mundial, “una o dos semanas más”.
Se puede escribir a postalesdelmundial@hotmail.com y mandar la lista de postales que le hagan falta, o llamar a los teléfonos 8822-7521 o 8830-9020 para la compra de los futbolistas, estadios o escudos que hagan falta en su colección.