Con cientos de palmas sacudiéndose en el aire y gritos de “¡Hosanna”, fieles católicos de la ciudad de Heredia dieron ayer por iniciada la Semana Santa.
La tradicional procesión del Domingo de Ramos salió de la iglesia de San Francisco, pasadas las 10 a. m., y principió un acelerado recorrido hacia el centro de la ciudad.
La caminata avanzó al ritmo de una enérgica comparsa e iba encabezada por un grupo de monaguillos, seguidos por un borrico, sobre el cual se montó la imagen del Señor del Triunfo.
El pequeño grupo que salió de San Francisco se multiplicó conforme avanzó por el Estadio Rosabal Cordero hasta llegar a la simbólica “puerta del triunfo”, ubicada en la avenida segunda.
En ese lugar, el entusiasta sacerdote Carlos Barquero efectuó la bendición de las palmas.
De ahí, los fieles se dirigieron hacia la parroquia de la Inmaculada Concepción, en el centro de la ciudad, donde la imagen de Cristo se trasladó hasta el altar, con todo y burro.
La procesión del Domingo de Ramos se realizó en decenas de iglesias de toda Costa Rica para conmemorar y recrear la entrada de Jesús a Jerusalén.
Es la única procesión litúrgica de la Semana Mayor, lo cual implica que es de asistencia obligatoria para los fieles católicos.
“Desde que tengo uso de razón, vengo a esta procesión que da vida a nuestra ciudad de Heredia y a nuestra Semana Santa”, expresó Marco Vinicio Gutiérrez, uno de los asistentes a la actividad.
“Es importante respetar los valores que nos heredaron nuestros padres. Ojalá no se pierda esta celebración y que los niños y jóvenes la mantengan viva”, agregó Manuel Valerio, otro católico que participó de la actividad.
Rolando Brenes, por ejemplo, se levantó ayer a las 4 a. m. para recibir y cuidar al burro sobre el cual se trasladó la imagen de Jesús.
Según Brenes, esta responsabilidad le corresponde a su familia desde hace generaciones.
Un compromiso similar adquirió la familia Chaverri Zumbado, cuyos descendientes tienen más de un siglo a cargo la construcción de la “puerta del triunfo”.
“Cada víspera del Domingo de Ramos, se reúnen personas de la familia y arman la estructura. Es una tradición única y a nosotros siempre nos ha llenado de orgullo”, dijo José Albino Rodríguez Zumbado. Las palmas bendecidas ayer se quemarán y los restos se usarán para la imposición de la señal de la cruz el próximo Miércoles de Ceniza.