
San Isidro de El General. La madrugada del 29 de junio, Xinia López Pérez estuvo a punto de que se le practicara una cesárea sin anestesia en el hospital Escalante Pradilla, en esta ciudad.
La joven estaba internada en una de las salas de ese centro médico, fue al baño y sufrió un desmayo, lo cual precipitó que su bebé naciera antes de tiempo.
Pero, como ocurre con frecuencia en ese hospital, esa madrugada no había anestesiólogo y López necesitaba una cesárea que no estaba programada.
Funcionarios que estaban de guardia a esa hora tuvieron que correr para localizar al único anestesiólogo en San Isidro. Lo llamaron a la casa y lograron que se trasladara al hospital para operar a Xinia López, agregaron.
La Nación trató de hablar con el especialista Ignacio Ramírez, pero se abstuvo, y remitió a la dirección médica.
Frecuente. El hospital Escalante Pradilla solo tiene dos médicos anestesiólogos para atender una población directa de 132. 000 habitantes y una indirecta de 332.000. Necesita cinco más.
La emergencia solo fue una de tantas que se vivieron la semana pasada en ese hospital, ante la carencia de más anestesiólogos.
Según Alexis Rodríguez Madrigal, director del hospital, los dos especialistas están bajo un sistema de disponibilidad.
Esto quiere decir que los médicos firman un contrato y están en la obligación presentarse en caso de una emergencia, aunque estén en su casa.
“Tuvimos que darle vacaciones a uno de ellos, pues necesita descansar. Ahora, haremos la negociación con él para que trabaje a tiempo completo y daremos vacaciones al otro”, dijo Rodríguez.
Más de 2.000 personas aguardan turno por una cirugía. Colaboró Ángela Ávalos, redactora