Batistianos piden asilo en Estados Unidos
Miami (UPI). Cuatro cubanos que ayer, a punta de pistola, obligaron a los tripulantes de un avión cubano de Aerovías a aterrizar en Miami en vez de en la Isla de Pinos, su destino original, pidieron asilo político en EE. UU. Funcionarios de inmigración manifestaron que los cuatro, tres de los cuales afirmaron haber escapado de la Fortaleza de la Cabaña, en La Habana, donde se les retenía como criminales de guerra, quedaron en libertad bajo palabra a la espera de una audiencia en que se determinará si pueden permanecer en ese país.
“Diente de lata” sigue haciendo de las suyas
En la ola de robos que se ha desatado juega un papel muy importante RVC, conocido en el mundillo del hampa como “Diente de lata” y que tiene en la investigación la ficha 5547. “Diente de lata” ha andado suelto en los últimos días y se ha hecho sentir en su ambiente. El señor Ramón Quirós, de San Isidro del General, denunció que “Diente de lata” le había querido robar todo su dinero y que solo había podido quitarle dos colones.
Como si fuera poco, el señor Otilio Villalobos denunció que un sujeto con todas las características de “Diente de lata” lo había perseguido por toda la capital.
Señorita guiando ebria chocó contra camión
Ella se llama Y.F.L. y tiene un carrito pequeño que desarrolla hasta 125 kilómetros por hora. Pues resulta que ayer estaba alegre, muy alegre, se tomó unas copas, montó en su carro y se lanzó a la carretera. El que mucho corre, pronto para. Y Y.F. L. paró pronto, ya que irrespetando un alto, chocó con un camión de carga placa 16931 en avenida dos, calle dos. Según la ley, no se puede detener a una dama, aunque ande pasada de copas, así que la denominada señorita se fue para la casa, únicamente que a pie, pues le fue decomisado el carro.
Joaquín Vargas Coto, luminaria del periodismo
Ha dejado sus cariños, ha dejado sus inquietudes en esta tierra para remontarse a la Legión Divina, donde tenía su lugarcito ganado a fuerza de ser bueno, de ser grande y de figurar como excelso escritor y más grande periodista. Su periodismo difícil de imitar nos deja un imborrable recuerdo de sabias enseñanzas y de un gusto insuperable. Recordarlo es vivir, leerlo es emborracharse de cosas bien dichas en castizo puro. Sus crónicas de España nos pusieron dentrito mismo de la Península Ibérica. ¡Eso era escribir!