
El número de alumnas de colegio que reconocen haber tomado alcohol en forma excesiva aumentó en un 13% entre el 2003 y el 2006.
Tal incremento se evidenció en una investigación del Instituto Costarricense de Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA).
El estudio se basó en 5.040 entrevistas a estudiantes que asisten (o asistieron) a 30 colegios de distintas partes del país.
Según el análisis, el promedio de colegiales consumidores activos de bebidas alcohólicas es del 20,1% para los hombres y del 19,9% para las mujeres.
Eso significa que dos de cada 10 colegiales reconoce haber consumido una bebida alcohólica al menos una vez en el último mes.
El promedio del 20% se mantuvo respecto a un estudio similar hecho por el IAFA en el 2003.
Embriaguez. Del total de mujeres consumidoras activas de alcohol, el 64,7% reconoció haber bebido en forma excesiva, mientras en la investigación del 2003 la cifra se ubicó en un 51,3%.
Guiselle Amador, directora del IAFA, resaltó que el incremento en la ingesta de alcohol se debe a factores sociales.
Según Amador, las adolescentes se encuentran actualmente más expuestas a las bebidas alcohólicas.
“La publicidad está dirigida a ellas, hay ladies night (promociones en bares para que las mujeres beban gratis) y, en general, es más permisible para ellas beber”, dijo.
En el caso de los hombres, también se registró un incremento en cuanto a consumo excesivo de alcohol, pero en menor escala: del 59,2% al 60%.
“Aunque la cifra de consumidores activos se mantenga, estamos hablando de menores de edad que no deberían consumir ni una gota de alcohol”, dijo Amador.
La directora del IAFA destacó que se requiere desestimular el consumo de alcohol entre adolescentes, para evitar que el problema se agrave.
“La ingesta de alcohol a edades tempranas puede desencadenar desde accidentes viales hasta embarazos no planificados”, dijo.