
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) recibió luz verde para sacar a concurso la construcción del Área de Salud del cantón de Parrita, Puntarenas.
La Contraloría General de la República, con base en el artículo 138 del Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa, dio la autorización a la Dirección de Arquitectura e Ingeniería de la CCSS. La obra costará ¢6.800 millones.
En el documento, el órgano fiscalizador puntualizó “que la CSSS es la encargada de iniciar un proceso de contratación directa” por medio de un concurso.
La nueva estructura dispondrá de cinco módulos, que albergarán servicios como consulta externa, urgencias, esterilización, farmacia, laboratorio, administración y equipos de apoyo.
Una vez que entre en servicio, los vecinos de Parrita dejarán de afrontar las incomodidades y problemas que viven en la actual edificación, donde falta el espacio y hay problemas de ventilación e iluminación que afectan tanto a los pacientes como a los funcionarios.
Además, las instalaciones impiden que se concentren en un solo lugar los servicios de atención que requiere la población de esa comunidad del Pacífico central.
La Caja Costarricense de Seguro Social cuenta con los planos constructivos desde el año anterior, pero estaba a la espera de la autorización de la Contraloría para sacar a concurso la obra.
El Área de Salud de ese cantón del Pacífico central se erguirá en un terreno de 10.200 m², que fue donado desde el 2005 por un vecino.
Justificación del permiso. Para dar su aval a la construcción, la Contraloría General tomó en cuenta diferentes factores.
Uno de ellos se relaciona con la afectación de los fenómenos meteorológicos en Parrita, donde las inundaciones son frecuentes por las crecidas del río homónimo, que atraviesa la ciudad.
“El cantón de Parrita, por su posición geográfica, es abatido frecuentemente por fenómenos atmosféricos y esto ha causado daño en viviendas e infraestructura vial, afectando directamente a la población de diferentes localidades del cantón”, indicó el documento.
También tomó en cuenta los daños causados por las inundaciones en el edificio donde anteriormente funcionó la Clínica de la Caja y que que alquilaba al Ministerio de Salud. Por ello, la CCSS ordenó el cierre técnico en el 2004.