El viernes anterior comenzó el asfaltado de la carretera –nueve kilómetros– entre Tilarán y el poblado de Líbano, en Guanacaste.
Se trata de una ruta turística y de importancia para la producción nacional, que hasta ahora se ha mantenido en lastre.
Durante el Consejo de Gobierno que se realizó ese día en Tilarán, la ministra de Transportes, Karla González, hizo aquel anuncio.
El proyecto cuesta ¢2.400 millones y fue adjudicado a la empresa constructora Raasa. S. A., que será supervisada por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).
“La carretera presenta severidad en las pendientes, radios de curvatura reducidos, por lo que se iniciará con obras que la amplían para dar mayor seguridad de traslado a los conductores”, agregó un comunicado de prensa del MOPT.
El Ministerio aprovechó para anunciar el mantenimiento de 84 kilómetros de rutas de lastre en Guanacaste y Puntarenas.
Algunas de las vías beneficiadas son: Tilarán-La Fortuna-Santa Elena, en Monteverde; Nueva Tronadora-Viejo Arenal y Tilarán-Cañas-Río Chiquito.
