
La fracasada acusación presentada por el ICE contra tres exreguladores en octubre del 2008, y por la cual ya fue condenado a pagar ¢1.200 millones, acarreará nuevas demandas para esa entidad.
Los abogados privados de los exfuncionarios preparan reclamos por daño económico y moral causado a raíz de la fallida acción civil y querella del Instituto.
Las nuevas demandas también cubrirán al Poder Judicial y, en lo personal, al fiscal Rónald Segura, quien acusó “erróneamente” a los exjerarcas de prevaricato –emitir resoluciones contrarias a derecho– por aprobar tarifas de cogeneración privada.
Los afectados son los exreguladores Leonel Fonseca, Hermann Hess y Aracelly Pacheco.
Los tres fueron absueltos luego de que el mismo fiscal que los investigaba desistió de presentar la acusación en su contra.
Hess y Fonseca demandaron hace más de un año al fiscal Segura por denuncia calumniosa.
De acuerdo con Manrique Lara, abogado de Hess, esto es acusar a alguien que se sabe es inocente y fabricar prueba en su contra.
Nuevo reclamo. En cuanto al reclamo civil, Lara dijo que procurará cubrir el daño económico y moral sufrido por los afectados.
A raíz de la investigación que la Fiscalía les abrió, a Hess y Fonseca les dictaron medidas cautelares en abril del 2005.
Por ejemplo, se les prohibió salir del país, ejercer cargos públicos, acercarse a las instituciones y contactar a funcionarios de los entes involucrados. Además, debían presentarse a firmar cada 15 días.
Ante esto, Fonseca se vio obligado a renunciar a las juntas directivas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).
En tanto, Hermann Hess no pudo aceptar la gerencia de la Cepal en México pues tenía prohibición para salir del país.
