El plenario legislativo rebajó ayer del 10% al 6% el impuesto al valor agregado que pagarán las personas cuando contraten servicios profesionales.
Se trata de servicios médicos, odontológicos, abogacía, topografía, arquitectura, agronomía, entre otros.
La propuesta fue impulsada por el liberacionista Luis Gerardo y contó con el respaldo de su bancada y de la fracción oficialista.
De acuerdo con Villanueva, la disminución del tributo favorece a los sectores medios que contratan servicios profesionales.
Los profesionales también se verán beneficiados pues las personas demandarán más los servicios que prestan.
Villanueva explicó que la crisis económica ha golpeado fuertemente al sector profesional independiente que no goza de ningún privilegio.
El Partido Acción Ciudadana (PAC) anunció que presentará una moción para echar marcha atrás la decisión del plenario.
Rodrigo A. Carazo, del PAC, calificó de "granjería" la moción aprobada por verdiblancos y socialcristianos.
Para Carazo, los diputados que aprobaron la disminución en el gravamen están legislando en beneficio propio pues 15 congresistas son abogados o realizan otras actividades profesionales.
"El bipartidismo se alió para bajarse a sí mismos impuestos. Esto solo se puede comprender como un acto donde se legisla en beneficio propio", declaró Carazo.
El libertario Federico Malavassi atacó fuertemente a los partidos mayoritarios por favor a sectores específicos de la sociedad, lo que demuestra las "incongruencias" de la reforma fiscal.
Villanueva aseguró públicamente su interés de defender a los sectores profesionales del país.
El presidente legislativo, Gerardo González, comentó que la rebaja "va en beneficio directo de los usuarios".
El socialcristiano Mario Redondo votó favorablemente la moción, pero a cambio solicitó al jerarca legislativo agilizar el trámite del plan fiscal.