
Puerto Viejo, Sarapiquí. Los habitantes y turistas utilizan un nuevo muelle en esta ciudad, construido en 10 meses.
La estructura, con un costo de ¢100 millones, estuvo a cargo de la empresa Hermanos Navarro. La obra fue hecha con ¢52 millones del Ministerio de Planificación, ¢30 millones municipales y el resto aportado por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
El nuevo espacio para atracar tiene dos pistas de abordaje sobre una línea central. Hacia los lados cuenta con zonas de atraque con gradas y un área de carga- descarga para comerciantes.
Además, su estructura de concreto armado sobre pilotes ayudará a garantizar que el muelle tenga una vida útil larga.
El alcalde de Sarapiquí, Pedro Rojas, se mostró satisfecho por la conclusión del proyecto.
Su criterio es compartido por los 20 boteros que ofrecen sus servicios, así como por vecinos y visitantes que utilizan el sitio.
“La última vez que vine a este lugar fue hace cuatro años, cuando estaba el muelle viejo, de madera; el de ahora está muy bonito, hay una gran mejoría”, manifestó Edgardo Rojas Rodríguez, un comerciante de San Carlos.
Progreso. El río Sarapiquí atrae a cerca de 170.000 turistas al año que recorren sus aguas desplazándose hasta el río Sucio o el San Juan, frontera con Nicaragua, para observar aves y especies de la zona.
“El desarrollo del pueblo gira, en parte, sobre este río. Los boteros de la zona esperamos que con el muelle aumente la llegada de turistas”, dijo el botero Jorge Molina, con 15 años de experiencia.
El viejo muelle tenía más de seis años de construido, con un costo que superó los ¢2 millones.
Consistía en una línea de gradas y tablas adonde se acercaba el bote para subir pasajeros.
El nuevo muelle se comenzó a construir en octubre del 2007. Los trabajos estaban previstos para durar tres meses.
Sin embargo, la labor debió paralizarse en enero de este año, luego de hallar un problema de permeabilidad en el suelo bajo el cauce, lo que impedía hundir los pilotes.
Las labores fueron retomadas antes de Semana Santa, luego de que un estudio de suelos determinó que existía una capa muy firme a ese nivel y que se podía construir la estructura.