Los vecinos de El Huazo, entre Desamparados y Aserrí, sufren desde hace años las consecuencias de quemas ilegales de basura realizadas en un terreno cercano al relleno sanitario.
Irma Hernández, vecina de la zona, comentó que el humo provocado por las quemas se asemeja a neblina espesa por lo que dificulta la vista y complica a los conductores transitar.
“Parece el cerro de la Muerte”, manifestó la mujer, en referencia a la neblina tradicional en ese sector de la carretera Interamericana Sur. Ella aseguró que además, el humo se mete a las casas y tienen que colocar paños para bloquear las entradas.
El Ministerio de Salud visitó la zona y constató los problemas, por lo que giró órdenes sanitarias para controlar la situación que perjudica la salud ambiental y de las personas.
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¿Contra quiénes son las órdenes sanitarias?
Mary Munive Angermüller, ministra de Salud, explicó que las órdenes sanitarias son contra la empresa EBI de Costa Rica, administradora del relleno sanitario, cuya propiedad colinda con el terreno donde se realizan las quemas. También se giraron contra una persona que podría ser dueña del terreno.
Las órdenes también alcanzan al Ministerio de Seguridad Pública, para que detenga a las personas que incurran en la actividad ilegal; al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), para que fiscalice los vehículos que transportan los desechos hacia el lugar de la quema, y a la Municipalidad de Aserrí.
“Esto es terreno de Aserrí y el gobierno local, de alguna manera, tiene que fiscalizar lo que hacen en sus terrenos”, afirmó Munive.
La jerarca aseguró que también se llamó al Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) para que evalúe el impacto ambiental de esta práctica. Igualmente, se contactó al Ministerio de Trabajo para que inspeccione las condiciones laborales de quienes se dedican a esto.
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Situación crítica de los residuos sólidos

Estas quemas ilegales se suman a los problemas de la disposición de los residuos sólidos: la vida de los rellenos sanitarios se agota, los vecinos de los posibles nuevos vertederos rechazan tenerlos y las nuevas tecnologías toman tiempo y dinero.
Salud acusa a los gobiernos locales de no tomar acciones prontas, mientras que estos reclaman que Salud pone en su reglamento plazos irreales para el cumplimiento.
