Michelle Campos. 28 julio
El padre Guillermo Hidalgo durante una transmisión de la misa en la parroquia Inmaculada Concepción de Heredia. Foto para LN
El padre Guillermo Hidalgo durante una transmisión de la misa en la parroquia Inmaculada Concepción de Heredia. Foto para LN

La mañana de este domingo 26 de julio, en las afueras del Cementerio Central de Heredia, el padre Guillermo Hidalgo oficiaba una eucaristía por la muerte de un feligrés junto con unos diez familiares del difunto.

De repente, llegaron oficiales de la Policía Municipal de Heredia y de la Fuerza Pública a intervenir el funeral, lo que le generó una gran impresión y molestia al cura de la parroquia Inmaculada Concepción, del cantón Central de Heredia.

“Cuando uno está en un funeral y hay una familia doliente y de pronto llegan policías, ¿cómo cree que se siente uno? No es que haya sentido de violencia, sino que recuerde que, a nivel de violencia, puede haber violencia psicológica, violencia social. Entonces, hubo un choque que uno dice ‘¿qué es lo que está pasando?‘”, relató Hidalgo.

Agregó que, como la eucaristía estaba terminando, los policías le concedieron cinco minutos para finalizar.

“Cuando hay intimidad de la familia y uno como sacerdote desea llevarle unas palabras de consuelo y, de pronto, llegan dos patrullas y se bajan policías, uno se queda ahí como... ¿qué está pasando, si estamos guardando la distancia y somos poquitos? Uno se pregunta eso”, expresó el cura.

Hidalgo sostuvo que todos los asistentes siguieron los protocolos de salud correspondientes, ya que él mismo les solicitó a los familiares que, antes de empezar el funeral, debían de estar todos con las mascarillas y distanciados.

“Me entero al día siguiente de que alguien hizo una denuncia porque había un grupo de personas y entonces llegó la policía (…)”, agregó.

Policía Municipal: No sabíamos que causamos molestia

Por su parte, Gustavo Garita, gestor de Seguridad Ciudadana de la Policía Municipal de Heredia, fue llamado a rendir cuentas por el alcalde José Manuel Ulate. En su respuesta, argumentó:

“Se visitó el sitio no de forma adrede, sino respondiendo al llamado de una funcionaria del cementerio (municipal), quien solicitó nuestra colaboración y textualmente indicó que las personas que participaban de un funeral estaban agresivas, debido a que no les permitieron entrar al cementerio a realizar un acto religioso y estos se pusieron a hacer la misa en vía pública causando aglomeración”, manifestó Garita.

El encargado del cuerpo policial dijo que no se interrumpió la actividad, ya que un oficial conversó con una de las familiares del fallecido y esta les solicitó cinco minutos para terminar el acto religioso. Luego, trasladaron el ataúd a la parte interna del cementerio y los policiales se retiraron del sitio sin disturbios.

Garita afirma que revisaron las cámaras del lugar y verificaron que el grupo de personas permanecía separado y con mascarillas.

“Si nuestra sola presencia les causó alguna molestia a los asistentes, no fue nuestra intención; solamente acudimos al sitio para atender una llamada de una misma funcionaria municipal”, dijo el jefe policial.

Alegó que permanecieron en el sitio solo cinco minutos y que desconocían que “nuestra presencia les causara malestar”.

El jefe de la Policía Municipal sostuvo que, al día siguiente, trató de comunicarse con el sacerdote, pero no lo logró.

Por su parte, la Fuerza Pública asegura que, cuando sus oficiales llegaron al sitio, ya los policías municipales tenían controlada la situación y todo estaba calmado.

‘Este barquito puede explotar'

El padre Hidalgo hizo un llamado a las autoridades a tener prudencia en medio de la crisis por la pandemia de la covid-19.

“Hay una tensión muy fuerte en nuestro país, hay que tener un cuidado. Las autoridades, no solo policiales, sino a nivel general del país, tienen que tener mucha sabiduría para llevar esta barquita porque está a punto de una explosión social”.

“Necesitamos estar más unidos como sociedad, no estoy hablando solo a nivel de la fe, sino que ahora más que nunca como sociedad necesitamos información, apoyarnos y ver qué hay que hacer, porque este barquito puede explotar”, alerta el cura.

La Curia Metropolitana también expresó su preocupación por los hechos que tuvieron lugar este domingo en la provincia herediana.

“Vemos con asombro esta situación. El mismo Ministerio de Salud aprobó los protocolos y estamos cumpliendo todas medidas sanitarias, tanto para funerales como para velas”, aseveró la Curia.