
La red vial cantonal se extiende por alrededor de 38.032 kilómetros, distribuidos en los 84 cantones. Eso significa que las vías cantonales cuadriplican en km a la red nacional administrada por el MOPT, la cual cubre 7.979 km, según el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme).
Para el coordinador de la Unidad de Gestión Municipal del Lanamme, Erick Acosta Hernández, esa extensión, además de la variedad en cuanto a los tipos de superficie y la falta de información detallada sobre sus condiciones, dificulta a los gobiernos locales hacer inversiones eficientes.
“Se pueden encontrar superficies en mezcla asfáltica, superficie en concreto hidráulico, tratamientos superficiales, caminos en lastre y tierra, y cada municipalidad tiene una distribución particular de esos caminos”, explicó Acosta.
Según el experto, esa situación plantea el primer reto para los gobiernos locales: cómo distribuir los recursos cuyo principal destino es el mantenimiento de las rutas, los cuales, para algunas municipalidades, representan la totalidad del presupuesto disponible para atender su red vial.
El ingeniero agregó que el otro gran reto para las municipalidades es mantener inventarios actualizados que permitan completar los planes quinquenales, que corresponden a los documentos en los que se detalla en qué se van a invertir los recursos.
“A partir de ahí comienzan las dificultades, porque muchas veces se invierte en caminos que tal vez requieren una intervención mayor o en algunos otros que tal vez necesiten otro tipo de intervenciones de menor costo”, añadió Acosta.
De acuerdo con el experto, en ocasiones también se suman a la ecuación los criterios políticos que inciden sobre las decisiones técnicas y conllevan a que se inviertan los fondos de forma poco efectiva.
A criterio del ingeniero, deberían existir otras fuentes de financiamiento o incluso valorar si se requiere aumentar el porcentaje destinado del impuesto único a los combustibles.
Sin embargo, advierte de que no se podría generalizar al hablar sobre si los recursos son o no suficientes, pues también depende de la eficiencia de la inversión y, principalmente, de la necesidad de mantener información actualizada para la toma de decisiones.
Recursos insuficientes

Aunque la cercanía hace que los territorios de Osa y Buenos Aires, al sur del país, mantengan similitudes, la realidad de su red vial cantonal es opuesta.
Ambos alcaldes coinciden en que los recursos que reciben provenientes de las transferencias del MOPT son insuficientes.
El alcalde de Osa, Minor Anchía, aseguró que en el caso de ese cantón, la municipalidad complementa esos fondos con recursos propios.
A modo de ejemplo, Anchía explicó que el año anterior el gobierno local destinó más de ¢250 millones adicionales a trabajos en caminos, asfaltados y mantenimiento.
Además, la Administración utiliza saldos disponibles de otras cuentas para fortalecer el presupuesto de la Unidad Técnica de Gestión Vial y cubrir necesidades como el mantenimiento y adquisición de maquinaria.
Anchía destacó que la Municipalidad de Osa tiene un inventario actualizado de las necesidades de la red vial, pese a que el cantón tiene una topografía irregular y una amplia extensión de caminos rurales y de difícil acceso.
Según explicó, ese inventario de las necesidades permite utilizar los recursos de manera más eficiente.
Según el Índice de Competitividad Nacional, el 80% de la red vial cantonal de Osa se encuentra en buen estado.
En tanto, el cantón de Buenos Aires ocupa el segundo lugar en transferencia de recursos por la extensión de su red, pero también se encuentra entre los que presentan peores condiciones viales. Solo el 11% de sus vías tiene una buena condición.
La alcaldesa de Buenos Aires, Margoth Mora, señaló que los recursos provenientes de la Ley 8114 resultan insuficientes para atender la extensa red vial de ese cantón.
Buenos Aires cuenta con la tercera red vial cantonal más extensa del país (1.941 km). Además, debe atender caminos en seis territorios indígenas, algunos de los cuales, según la alcaldesa, llevan años sin recibir intervenciones.
Mora explicó que los recursos de las transferencias constituyen prácticamente la totalidad del presupuesto disponible para atender la red vial.
La alcaldesa agregó que la situación se agrava porque los territorios indígenas generan pocos o ningún ingreso tributario, lo que limita la disponibilidad de recursos propios del municipio.
La Nación intentó contactar a los alcales de Puntarenas, Randall Chavarría, y de San Carlos, Juan Diego González.
Chavarría es el jerarca municipal del cantón que presenta peores condiciones de la red vial. González, por su parte, lidera el cantón con la red más extensa del país. Ninguno de los dos contestó las llamadas y mensajes en su celular.
Además, González es el presidente de la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI).
