
Los robos y actos vandálicos se incrementaron en los seis cementerios que administra la Municipalidad de San José.
Esto se debe a que no hay recursos económicos suficientes para contratar guardas que vigilen los camposantos por las noches.
Los cementerios son el Calvo (detrás de la Municipalidad de San José), dos en La Uruca, y los de Pavas, San Sebastián y Zapote.
Mariela Echeverría, jefa del Departamento de Servicios Sociales y Económicos de la Municipalidad de San José, dijo que los ladrones se llevan lápidas y arrancan cruces.
Además, funcionarios municipales han descubierto intentos de profanación de tumbas.
Aunque no dio un dato exacto de la cantidad de actos vandálicos en los cementerios municipales, Echeverría afirmó que ocurren durante las noches.
“También se han robado equipos que se guardan en bodegas que están en los cementerios; por eso, no podemos dejar nada ahí”, comentó Echeverría.
Señaló , a manera de ejemplos, que en el cementerio de San Sebastián los vándalos han intentado sacar cuerpos, y que en el Calvo ha habido varios robos.
Preferidos. Uno de los objetos preferidos por los ladrones son las placas en las que se inscribe el nombre del fallecido, pues están hechas de hierro y se pueden vender.
Ante esto, según Echeverría, los familiares de los fallecidos colocan ahora placas de mármol o plástico.
“Estamos muy preocupados y definitivamente atravesamos una situación de riesgo, pues no tenemos seguridad nocturna en los cementerios. Requerimos seis guardias y no es fácil abrir esas plazas”, aseveró Echeverría.
La funcionaria anunció que espera incluir en el presupuesto para el próximo año una partida para contratar vigilancia privada.