La Ritalina, esa droga que calma las energías de los niños hiperactivos, podría marcar en los menores un destino trágico: el consumo de la cocaína.
El metilfenidato (sustancia activa de la citada droga), que muchos niños hiperactivos o con déficit atencional consumen regularmente, ostenta propiedades similares a la cocaína, y podría fomentar su uso cuando los menores llegan a la edad adulta.
Así lo informó la revista New Scientist, ayer jueves, de acuerdo con una información fechada en Londres de la agencia Reuters. Esta publicación dio a conocer los resultados de varios estudios de Estados Unidos sobre la relación entre este fármaco y el consumo de la cocaína.
En Costa Rica, la Ritalina es de venta restringida, y solo se puede suministrar a quienes presenten una receta para estupefacientes (conocida como receta verde), aseguró la directora de Salud, Rossana García.
Sin embargo, el viceministro de Salud, Fernando Marín, admitió que siempre se podría dar el problema de la automedicación. "En la sociedad costarricense, el nivel de consumo de medicamentos es muy alto", afirmó.
Uno de los estudios citados por la revista New Scientist, se efectuó en las universidades A&M, de Texas, y la de California, en Berkeley.
Los especialistas siguieron el desarrollo de 5.000 niños hiperactivos desde la adolescencia hasta la adultez, y determinaron que los niños que consumen Ritalina son más propensos a fumar y a consumir cocaína.
El psiquiatra José Luis Salas Jerez fue cauto sobre los resultados del análisis, que se dará a conocer en su totalidad en octubre. "La Ritalina es de uso muy difundido y, por lo tanto, esperaríamos más adictos. Además, habría que analizar la circunstancia de los niños estudiados."
El especialista agregó que los chiquitos con déficit atencional e hiperactividad son más propensos a generar adicciones a drogas, por las situaciones que los rodean.
En efecto, tanto Marín como García aseguraron que se debe determinar si existe una relación real entre la Ritalina y un mayor consumo de cocaína o si se debe a una disposición de los menores.
Por su parte, el titular de Salud, Herman Weinstok, reconoció que en Costa Rica no se tiene ningún estudio de seguimiento para ver si esa tendencia se da en el país.