
Siquirres, Limón. Unas 300 familias de los poblados de Maryland y Caño Blanco, en este cantón, corren el riesgo de inundaciones provocadas por las aguas del río Reventazón, las cuales se desviaron de su cauce habitual.
En el sector de Dos Bocas y Quebrada Corona, poco antes de donde el Reventazón se une con el río Parismina, apareció un nuevo brazo en la margen derecha, lo que pone en peligro a cultivos y a la actividad turística.
Guillermo Campos, presidente de la Cruz Roja de El Carmen de Siquirres, afirmó que la preocupación se debe a que este es uno de los sitios para el ingreso de turistas con rumbo a Tortuguero.
"El comité no cuenta ni siquiera con una panga para llevar a cabo un operativo de rescate o evacuación de la zona", advirtió.
Javier Romero, administrador del muelle de Caño Blanco, explicó que diariamente ingresan unos 250 turistas en temporada baja, mientras que en la época alta la cantidad asciende a unos 1.500 diarios.
"El desvío afectó algunas fincas que se dedican a la ganadería, ya que fueron inundadas y porque el exceso de humedad causó que el pasto se perdiera, lo que obligó a trasladar el ganado", afirmó.
Estudios. La última inspección que se llevó a cabo en el lugar, en octubre anterior, mostró que la brecha que el río abrió es de unos 50 metros de ancho por 8 o 10 de profundidad
En tres estudios elaborados por el hidrólogo Alfredo Grant, de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), se señaló el peligro que significa esa desviación.
Según Grant, la Comisión Nacional de Emergencias ya está informada de los daños que podrían presentarse, pero hasta donde él sabe no se ha hecho nada.
Otro estudio del geólogo Kenneth Pérez Campos indicó que la causa del desvío pudo deberse a la tala ilegal de árboles en diferentes terrenos del sector. Esto, aseguró el informe, provocó que el suelo se volviera fangoso y cediera ante la fuerza generada por el río.
Las autoridades de la Cruz Roja de El Carmen y de Caño Blanco aseguraron que han solicitado a Japdeva que colabore para reencauzar el río Reventazón.
Roberto Morgan, de la oficina de Canales del Norte del Departamento de Desarrollo de Japdeva, informó de que la draga flotante está dañada.
Para Grant, la alternativa no es construir un dique, sino dirigir las aguas para que estas vuelvan a su curso natural.