San Isidro, Heredia. Luego de sufrir seis días de constantes suspensiones de agua, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) reanudó el lunes en la tarde el servicio a los vecinos de San Isidro de Heredia.
Según el ingeniero Pablo Quesada, de la unidad de acueductos y alcantarillados de la ESPH, los problemas de abastecimiento se dieron después de que el 13 de diciembre se quemó el motor del pozo Santa Cruz.
Esta situación afectó a comunidades como San Isidro, Viento Fresco, Las Quebradas, La Cooperativa y Calle Astillero, donde vive aproximadamente el 50 por ciento de los usuarios del servicio en el cantón.
“El daño fue ocasionado por un problema mecánico. Después de eso tuvimos que sacar de funcionamiento el motor y poner a trabajar el tanque San Isidro y las nacientes naturales”, indicó.
Reparación. Quesada indicó que para poder cambiar el equipo tuvieron que sacar todas las tuberías que se conectan con el motor, ya que este se encuentra a más de 250 metros de profundidad.
Se hizo necesaria la ayuda de una grúa y una cuadrilla de 16 personas que trabajó durante seis días para reparar el daño.
Mientras se hacía la reparación, la ESPH proporcionó agua a los usuarios todos los días durante determinadas horas.
La Empresa de Servicios Públicos de Heredia también llevó agua a las comunidades por medio de camiones cisterna.
Molestos. El faltante de agua de estos días provocó malestar entre los vecinos de San Isidro.
Para Gerald Gadea, propietario de un restaurante y una panadería en San Isidro, los cortes causaron una gran cantidad de problemas en sus negocios.
“Fue un desastre, yo solo una vez vi el camión cisterna. Nosotros necesitamos el agua para cocinar y el líquido que lográbamos recoger no era suficiente”, afirmó.
Por su parte, Denisse Ramírez, quien vive en la ciudad de San Isidro, indicó que el problema se incrementó el fin de semana.
“El sábado, por ejemplo, no hubo agua durante todo el día y en la noche lo que recogimos ya se había acabado”, indicó.
Entretanto, en las zonas residenciales del cantón fueron las familias las que más sufrieron con la falta diaria del líquido.
“Ha sido todo un caos, sobre todo para los que tienen niños, ya que a veces decían que el agua llegaba a las 8 p. m. y aún una hora después no teníamos el servicio”, manifestó Sabrina Guevara, vecina de Las Quebradas, en barrio Lourdes.
Laura Rodríguez, vocera de prensa de la ESPH, aseguró que ahora que se corrigió la falla los vecinos del cantón no sufrirán más suspensiones en el servicio de agua potable.