
Cartago. Los fuertes aguaceros del viernes permitieron que la represa de Cachí –que mantuvo en vilo al país por su bajo nivel durante los apagones–, recuperara su límite óptimo de agua y volviera a operar a su capacidad máxima.
Las precipitaciones fueron tan fuertes que al día siguiente el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) abrió las compuertas de la represa para desaguar 70 metros cúbicos de agua y, así, evitar que se sobrepasara el límite máximo.
José Astorga, encargado de los controles de la represa, dijo que las aguas del río Reventazón llenaron la laguna a las 9 p. m. del viernes.
“Estamos muy contentos ya que por la sequía que ha sufrido esta zona desde hace un año, no veíamos a la represa como se observa ahora, trabajando al máximo y produciendo 108 megavatios”, dijo.
Astorga afirmó que el agua que se “bota” no se desperdicia puesto que es aprovechada kilómetros abajo por la planta privada La Joya, en Tucurrique de Jiménez, y por la planta La Angostura, del ICE, en Turrialba.
La represa de Cachí fue motivo de controversia a partir del 28 de abril pues, según testimonios de vecinos, sus compuertas fueron abiertas en momentos en que el país sufría racionamientos de luz.
El ICE negó ese hecho y sostuvo que durante la época de los apagones solo se abrieron una vez las compuertas para suministrarle agua a planta La Angostura, la cual tenía problemas de funcionamiento debido al faltante de líquido.
A mediados de abril, el ICE ordenó realizar cortes de energía en todo el país debido a que el verano provocó una caída en el caudal de los ríos y por tanto, una disminución en la capacidad de las plantas hidroeléctricas.
La represa de Cachí se terminó de construir hace 40 años y produce el 5% de la capacidad de generación eléctrica que tiene el país.