Hace un mes, el ministro de Cultura, Enrique Granados, recibió el Monumento Nacional restaurado. Ayer, el presidente Miguel Ángel Rodríguez participó en un acto para celebrar el nuevo aspecto de la obra.
Después de cinco meses de trabajos y una inversión de ¢20 millones, esa dejó de ser corroída, verdosa, oxidada y poco atractiva para convertirse en un símbolo limpio, negro brillante y esplendoroso, parecido al que develaron los costarricenses el 15 de setiembre de 1895.
El Monumento Nacional es un tributo a la lucha de los pueblos centroamericanos que, entre 1856 y 1857, tuvieron que defender su independencia, amenazada por los planes esclavistas del estadounidense Wílliam Walker.
"Aquí iniciamos una nueva lucha contra los filibusteros de la época. Este es un símbolo de la entrega del costarricense", manifestó Rodríguez.
En esta actividad de nuevo participó Granados y el ministro de Educación, Guillermo Vargas.
Al lado de la ceremonia oficial, también se le dio el banderazo de salida a la "Ruta de los Héroes", caminata que harán 12.000 estudiantes del país para recrear el camino que recorrió el ejército en 1856 para repeler a las huestes de Wílliam Walker.
Concluirá el 20 de marzo en la hacienda Santa Rosa, Guanacaste, cuando se espera que esté parcialmente lista la reconstrucción de la histórica casona, víctima de un incendio, en mayo del 2001.
Hace un año, grupos de estudiantes hicieron el recorrido por primera vez.
La restauración del Monumento lo encabezó José Antonio Martínez, director técnico de la labor, y la empresa Renoir S. A.
Se remediaron graves problemas que atacaban al monumento, como la corrosión verde que se estaba comiendo las siete figuras del conjunto, el óxido de las platinas que lo manchó y las grietas.