Limón. Los malos olores y las montañas de desperdicios desaparecerán de las calles de Limón luego de que anoche los empleados municipales levantaran la huelga que mantenía paralizado el servicio de recolección de basura desde el viernes.
La decisión se tomó luego de que el ayuntamiento, en medio de una acalorada sesión que terminó a las 6 p. m., dejara en firme la aprobación del presupuesto ordinario del 2002, que incluye los recursos para pagar un aumento salarial que se le adeuda a los funcionarios.
Antes de la votación, Jorge Soto, presidente del Concejo, tuvo que sortear toda clase de presiones ejercidas por un grupo de regidores que solicitaban anular el acuerdo tomado el domingo 23 de setiembre, cuando el citado plan de gastos fue avalado en primera instancia.
Pero la mayoría de los ediles presentes ayer avalaron el acta de esa sesión.
Esto fue festejado con gritos y aplausos por la audiencia (en su mayoría empleados y vecinos) y causó el retiro de cuatro regidores del Partido Unidad Social Cristiana, uno del Partido Auténtico Limonense y uno del Partido Liberación Nacional.
Al Ministerio Público
Durante la sesión, todos los regidores recibieron una notificación de Óscar Guzmán, de la Dirección Regional del Ministerio de Salud, quien ordenaba a la Municipalidad la recolección de los desechos sólidos en la ciudad de Limón y sus barrios.
"Esta orden sanitaria es muy clara: si no procedemos con la recolección temprano este jueves nos llevan al Ministerio Público", afirmó Elizabeth Gayle Taylor, alcaldesa de Limón.
La comunidad permanecía sitiada por las 80 toneladas de basura que comenzaron a acumularse en las calles debido a la huelga y que atrajeron muchos zopilotes y perros callejeros.
Esta situación, incluso, estuvo a punto de dar al traste con los tradicionales carnavales de Limón cuando el Ministerio de Salud emitió un ultimátum.