Entre ellas, la colocación de una estructura de retención de sólidos, con el propósito de disminuir la carga orgánica.
Asimismo, se construyó una estructura para que el exceso de lluvia no caiga directamente en la laguna y se descargue en el río.
Acueductos y Alcantarillados modificó los horarios de las cuadrillas de operación y mantenimiento, para aumentar las horas de limpieza, incluyendo días como sábados, domingos y feriados.
Las autoridades de la institución autónoma informaron de que se contrató a una empresa que se ocupará de aplicar los productos químicos necesarios para la degradación de la materia orgánica, causante de los malos olores.
Por otra parte, se comenzó a sembrar árboles para formar cortinas rompevientos, con el fin de que los olores no se esparzan tan fácilmente.
De igual forma se recomendó a la Municipalidad local que promueva campañas de concienciación para el buen uso de la red de alcantarillado sanitario.
Además, se solicitó al Ministerio de Salud realizar muestreos regulares de aguas de algunas entidades, como el hospital Fernando Escalante Pradilla.