Desde el pasado 31 de enero, la falta de dinero obligó al cierre del centro de salud. De esta forma se dejó de atender después de las 4 p. m. y durante los sábados y domingos.
La directora de la clínica, Ana Victoria Solórzano, explicó que entre noviembre del 2004 y enero de este año, la consulta se mantuvo abierta hasta las 10 de la noche.
Pero el dinero se terminó y no pudo seguir brindando el servicio.
Durante las horas de la noche o los fines de semana, si un lugareño tiene una emergencia debe trasladarse hasta el hospital Monseñor Víctor Manuel Sanabria de Puntarenas o a la clínica de Jacó.
Con el agravante de que las carreras de buses desde Orotina hacia ambas comunidades se suspenden en la noche y no cualquiera puede pagar un taxi.
Se está a la espera de que el presidente ejecutivo de la CCSS, Alberto Sáenz, reciba a representantes de la Junta de Salud de la región para encontrar alguna solución al problema.
La preocupación aumenta ya que a pesar de ser un cantón con 15.000 habitantes, la clínica llega a atender hasta 25.000, pues recibe pacientes de otros cantones como San Mateo y Turrubares.
Sin embargo, hasta esta semana no ha habido respuesta.