La apertura del puente sobre el río Tempisque -en abril del 2003- provocó que el número de personas que usa el ferry que comunica a playa Naranjo con la ciudad de Puntarenas bajara de 220.000 a 196.000 por año.
El informe lo dio la Cooperativa Autogestionaria de Transporte Marítimo (Coonatramar), encargada de ese servicio -a través del golfo de Nicoya-, al solicitar un alza en sus tarifas.
Coonatramar pidió subir de ¢650 a ¢800 la tarifa para adultos y de ¢300 a ¢450 la de niños. Los precios para vehículos no variarían (para autos livianos es de ¢4.400).
La petición permanece en estudio en la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).
De acuerdo con Gerardo González Arias, gerente de Coonatramar, desde la apertura del puente del Tempisque los ingresos del transbordador descendieron en un 20 por ciento.
Coonatramar pide el incremento para compensar alzas en combustibles y en costos de operación, además de que las tarifas no cambian desde hace dos años.
El puente sobre el río Tempisque lo donó el Gobierno de Taiwán. Mide 780 metros y tuvo un costo de $27 millones (¢12.502 millones). Une los cantones de Cañas y Nicoya, en Guanacaste.
Cuando el puente entró en servicio, el gobierno eliminó el ferry sobre el río Tempisque, con lo que los viajeros se ahorraron filas hasta de siete horas, pero las consecuencias de la obra se extendieron más hacia el suroeste.
González consideró que el efecto inicial del puente fue fuerte porque muchas personas deseaban conocer el viaducto; sin embargo, paulatinamente ha bajado aunque muy despacio.
El gerente añadió que trabajan en mejorar la calidad del servicio y que en días normales casi no es necesario hacer filas. Al barco le caben 60 vehículos.
El viaje por el ferry dura cerca de una hora. Por el puente, se tarda más de tres horas para ir de Puntarenas a playa Naranjo.