
Las pruebas nacionales de sexto grado esconden las deficiencias académicas que tienen los estudiantes de primaria.
Esa falta de conocimiento causa que muchos alumnos no aprueben sétimo año cuando ingresan al colegio, o que deserten por dificultades académicas, pese a que ganaron sexto grado sin mayores complicaciones.
Para el ministro de Educación, Leonardo Garnier, esos exámenes “ocultan un problema” que se evidencia al contrastar los resultados de sexto con los de sétimo.
“Si en los exámenes de sexto grado todos pasan y después, en sétimo año (colegio), muchos se quedan, entonces hay un problema”, señaló Garnier.
Resultados. Según el informe Estado de la educación , del Estado de la nación , la repetición promedio en sexto grado apenas fue del 2,2% entre 1990 y el 2004.
Durante ese mismo período, en sétimo repitieron el 27,4% de los estudiantes.
Además, la deserción en sétimo año es del 18% (la mayor en todo el sistema educativo), y en sexto apenas del 2,8%.
Esos datos reflejan un gran fracaso en sétimo, que, según Garnier, en parte obedece a la deficiente preparación de los niños en las escuelas.
El año pasado, casi el 70% de los escolares obtuvo nota de 65 ó mayor en las pruebas nacionales de sexto.
Aunque el resto no logró ese puntaje, la mayoría se graduó por la llamada “nota de presentación”, que es el promedio de calificaciones obtenidas en cuarto, quinto y sexto grados de primaria y que representan el 40% de la nota.
El restante 60% corresponde a la calificación del examen.
Inseguros. Alejandrina Mata, viceministra académica de Educación, dijo: “Yo me pregunto si las condiciones en las que esas pruebas (de sexto) se aplican garantizan la fidelidad de los resultados”.
Eso se debe a que dichos exámenes son revisados por las propias maestras en las escuelas.
Se hace de esa manera porque en el país hay más de 4.000 centros educativos de primaria, lo que imposibilita al MEP tener más control sobre los exámenes.
Sin embargo, las pruebas nacionales de noveno y bachillerato son supervisadas y revisadas por funcionarios del Ministerio de Educación Pública (MEP).
Mata anunció que analizan el caso de los exámenes de sexto grado y que a corto plazo anunciarán una propuesta.
“La deserción en sétimo año es altísima; y, aparte de los problemas de adaptación, los alumnos tienen problemas académicos porque no vienen muy bien preparados de primaria, y la secundaria no se prepara para recibirlos”, indicó Mata.
Las autoridades de Educación indican otras razones que influyen en el fracaso escolar en sétimo año.
Por ejemplo, los escolares tienen dos maestras, pero, al ingresar al colegio, reciben clases por parte de unos 13 profesores.
Además, reciben contenidos con mayor celeridad que en primaria.
Caridad Rojas, maestra de la escuela Bernardo Soto de Alajuela, dijo que hay “un divorcio” entre la escuela y el colegio. Colaboraron: Francisco Angulo, Francisco Barrantes, Zoyla Mora y Rebeca Rodríguez.