Venecia (Italia). Costa Rica, el paraíso tropical de bosques y playas maravillosas, es también un semillero de prostitución y un destino sexual, según un documental de una hora transmitido la semana pasada por la televisión privada italiana.
Dos periodistas del canal Italia Uno (propiedad del primer ministro, Silvio Berlusconi) recorrieron las calles de San José y Jacó, en Garabito Puntarenas, para destapar el drama de unas jóvenes de 14 años quienes, por ¢5.000, se prostituyen con turistas estadounidenses, alemanes y también italianos, sobre todo.
Cuentan cómo por $100 (poco más de ¢33.000), mujeres adultas enganchan clientes en un hotel josefino de la avenida primera.
Y todo transcurre a vista y paciencia de los hoteleros y las autoridades, que no mueven un dedo para evitar o prevenir el problema, destacó el video, visto por unos cinco millones de italianos.
El asesor presidencial y también gerente nacional de la lucha contra la explotación sexual comercial (adscrita al PANI), Juan José Vargas Fallas, lamentó que publicaciones como esa solo den una cara de la moneda.
Vargas Fallas aseguró que el país, desde julio y por primera vez, se organiza para enfrentar ese problema.
Esta semana, por ejemplo, se inició la primera campaña nacional para sensibilizar a la gente sobre la situación, y la próxima semana se presentarán dos proyectos de ley a la Asamblea Legislativa para sancionar a los explotadores.
Organizaciones no gubernamentales, como Casa Alianza, reconocieron ese esfuerzo. Ana Salvadó, asistente de la coordinación de ese grupo, dijo que se mantendrán atentos de que se cumpla lo que el Gobierno pretende hacer.
Una cara
El documental está dividido en tres partes. En la primera, se cuenta el caso de Vivian, de apenas 13 años. Se ganaba la vida en las calles de la capital, pero un día nadie la volvió a ver por esos rumbos. Su cuerpo apareció mutilado en un río de Escazú.
Luego filman una casa en el interior de San José, cuyo dueño es un estadounidense que ofrece niñas "con buen cuerpo".
Siempre en el primer capítulo, otras niñas que conocieron a Vivian cuentan su historia y hablan de los peligros que corren.
En la segunda parte se habla de otras prostitutas. No pasan frío porque hacen sus contactos en un hotel de la avenida primera. La periodista de Italia Uno se disfraza de una de ellas y entra con una cámara escondida.
Varios jóvenes de Estados Unidos dicen que el lugar es "fantástico": pueden escoger la más linda, por $100.
Colaboró en esta información Ángela Ávalos, periodista de La Nación.