El tono de la sesión solemne celebrada ayer en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) fue precedido por sonrisas y aplausos tras el anuncio del primer corte electoral a cargo del presidente de la entidad, Óscar Fonseca.
Luego de conocerse, a las 8:27 p. m., la votación en Isla del Coco, el ambiente seguía tranquilo aunque expectante.
No obstante, después de saberse a eso de las 9 p. m. la primera proyección nacional con poco menos de 130.000 votos contabilizados, el tono de la ceremonia cambió abruptamente.
Sorpresivo primer corte. En ese momento, Acción Ciudadana acumulaba un 40,09% (56.000 votos) de las preferencias y Liberación Nacional un 41,44% (57.919).
Un murmullo generalizado se extendió entre todos los observadores internacionales y demás invitados reunidos en el anfiteatro del TSE, donde se leyeron los primeros resultados.
Los comentarios sobre una posible segunda ronda dominaban los temas de conversación, aunque los resultados indicaban que todavía ese escenario no ocurriría.
La expectativa iba creciendo a la espera de la siguiente proyección, la cual vino unos 17 minutos después de la primera.
Entonces se confirmó una vez más la diferencia mínima entre ambas agrupaciones y entonces los comentarios se centraron en quién podría finalmente asumir las riendas del país.
Paralelamente, los magistrados continuaban la divulgación de resultados provenientes de distintas mesas ante un público cuya atención crecía conforme las máximas autoridades del TSE leían más y más resultados.
Toda la sesión solemne a partir de ese momento continuó en medio de llamadas telefónicas y miradas expectantes sobre las pantallas dispuestas en el recinto que vinieron a actualizarse casi diez minutos luego del primer corte nacional.
Pendientes. Una vez concluida la ceremonia, la mayor parte del público asistente aguardó en su asiento la llegada de nuevas informaciones.
Quienes salieron por un refrigerio y permanecían en los pasillos del edificio seguían atentos las transmisiones televisivas y los reportes que, cada diez minutos, revelaba la Comisión de Transmisión de Datos del TSE.
"Desde que José Joaquín Trejos se midió con Daniel Oduber (1966) no veía una elección tan reñida como esta", expresó Fernando Víquez, director ejecutivo del TSE a cargo de divulgar los datos.
"Esto va todavía muy parejo, ambos están muy cerrados todavía y la diferencia sigue siendo de menos de un punto porcentual" expresó Víquez a a las 10:36 p. m.
Poco a poco, los observadores internacionales se iban alejando del Tribunal sin conocimiento de cuál sería el desenlace.
Poco antes de las 11:00 p. m. ya no había un solo magistrado en el TSE mientras se confirmaba que el conteo de datos continuaría hasta las 6 a.m. de hoy
Todo el personal del Tribunal aún en funciones seguía en constante ajetreo comunicándose por radio, llevando documentos por los pasillos o en sus oficinas recibiendo llamadas o tabulando datos.
Grupos cada vez más numerosos se reunían frente a las pantallas con las cifras más actualizadas mientras los equipos de prensa continuaban realizando entrevistas en procura de respuestas para explicar la cerrada disputa.
Nadie se atrevía a emitir criterio y entre apretones de manos y agradecimientos iban saliendo del edificio los asistentes a un acto que será recordado por muchos años.