Una tormenta se desató ayer contra la importación de 18.000 toneladas métricas de arroz que realizará la empresa Narvaso.
La Asociación de Industriales del Arroz advirtió en un comunicado de prensa que hoy cerrarán el acceso de camiones al puerto de Caldera
Mientras tanto, Daniel Gallardo, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional, solicitó al presidente Miguel Ángel Rodríguez que impida la compra del grano, de lo contrario, abandonarán cualquier negociación sobre una posible agenda de consenso legislativa.
No obstante, el ministro de la Presidencia, Danilo Chaverri, comentó que el Poder Ejecutivo no tiene facultades para obstruir la adquisición, porque desde diciembre de 1994 quedó establecida la libre importación de ese producto.
El embarque, procedente de Estados Unidos, arribará hoy al puerto de Caldera, a las 6 p. m. según lo confirmó el viceministro de Agricultura, Constantino González.
Chaverri y González anunciaron anoche la firma de un decreto que acciona el mecanismo de salvaguardia durante un año.
La cláusula de salvaguarda impide la importación de un producto como medida temporal para evitar prácticas que perjudiquen el mercado interno. Este consiste en el cobro sobre el valor de las importaciones de un derecho adicional específico por el orden del 5 por ciento.
Freddy Salazar, presidente de los industriales arroceros, interpretó que la medida del Ejecutivo no se aplica a una compra que arriba hoy al país.
Por eso, ese sector mantiene la medida de presión de concentrarse en los alrededores de la terminal portuaria.
González también comentó sobre la existencia de un impuesto del 35 por ciento a la importación de arroz.
"Estas son las medidas legales que están a la mano de Gobierno para proteger a los productores nacionales", comentó Chaverri.
Los representantes gubernamentales manifestaron que el tributo del 35 por ciento y la salvaguardia del 5 por ciento elevarán el costo de la importación, lo que incluso provocaría una eventual pérdida al importador.
El viceministro aclaró que estarán atentos a las evaluaciones fitosanitarias y revisarán las normas de origen del grano con el objetivo de comprobar su calidad.
"No vamos a negociar ninguna agenda legislativa hasta que el Gobierno impida la importación de arroz procedente de Estados Unidos", comentó Gallardo.
"Esa es una acción irreflexiva de Liberación Nacional. Cuando Daniel Gallardo conozca que el Gobierno no puede impedir la importación, cambiará de posición", expresó Chaverri.
El temor del PLN es que las plantas industriales compren el arroz importado -por ser más barato- y no el de cosecha nacional con que se afectaría a unos 14.000 productores locales.
"El Gobierno está importando arroz que sobra en otro país. Con ese cuento se está destruyendo a los productores de arroz y frijoles", manifestó Gallardo.
"Traen el arroz barato porque alguien quiere hacer un negocio millonario", agregó.
Los socialdemócratas mantienen la tesis que a pesar de las inclemencia de la época lluviosa la producción local garantiza el abastecimiento hasta abril del 2000.
Esa tesis fue corroborada por el viceministro González, quien argumentó que el país cuenta con reservas arroceras por cuatro meses, más lo que se recoja en la presente cosecha.
Chaverri llamó a la cordura sobre la posible toma del puerto de Caldera por los productores e industriales arroceros.
"No pueden quebrar el orden legal del país. Ese es un acto de suprema irresponsabilidad", arguyó.
(Colaboró el redactor Marvin Barquero).