Si la última quincena de febrero usted sintió que se derretía del calor, falta lo más bravo: marzo y abril.
Estos son los meses más calientes del verano, cuando la temperatura suele subir hasta dos grados centígrados más.
Es lo normal, aunque estará un poco más caliente debido a lo que todavía queda de El Niño, dijo Werner Stolz, de gestión de análisis y predicción, en el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
El prólogo al calor que nos espera lo presenciamos las dos últimas semanas de febrero, cuando la temperatura en el Valle Central subió más de dos grados centígrados con respecto a la máxima reportada en febrero del año anterior.
Solo vea: mientras hace un año la temperatura más alta en San José fue de 25,1 grados centígrados, en febrero de este año se registró 27,3 grados como el punto más alto en el termómetro de la capital.
De todas las regiones, solamente Limón se ha mantenido estable respecto al mismo período del 2002. En la provincia del Caribe la temperatura rondó los 30 grados centígrados.
Frío frío, calor calor
Aunque febrero fue un mes variable –con temperaturas mínimas de 19 grados centígrados y máximas de 27,3–, su epílogo le regaló a la población días despejados, sol picante y mucha brisa.
“Esa variabilidad estuvo relacionada con algunos frentes fríos y con la velocidad del viento. Además, hemos tenido humedad baja, lo que hizo de febrero un mes bastante seco”, explicó Stolz.
Pero esto no le quitó a ese mes varios aguaceros con granizos incluidos.
Antes de la entrada de un invierno que se prevé normal, vendrán días de “bochorno” y bruma en el horizonte, en el mejor decir de las abuelas.
Alístese, tomando precauciones contra el sol y la deshidratación.
Y también –¿por qué no?– planeando desde ahora las empanaditas de chiverre –platillo de Semana Santa–, que disfrutará mientras algunas gotas de sudor resbalan por su frente.