Talamanca, Limón. Guido Bizet tiene su vivienda al lado de la carretera que une el cruce de Hone Creek con Puerto Viejo.
En el centro médico local lo diagnosticaron como un paciente asmático crónico.
“Nunca padecí de asma. Fue hasta hace unos dos años, luego que quitaran la carpeta de la calle. Mis bronquios están mal, tengo que usar a cada rato la bomba”, dijo Bizet.
El director de la clínica de la CCSS en Hone Creek, Wilman Rojas, afirmó que el 80% de quienes viven a la orilla de la vía padecen problemas respiratorios.
Puntualizó que niños sin antecedentes familiares de asma están presentando cuadros severos de esta enfermedad.
A diario se atiende al menos tres casos de niños afectados.
“Para llegar a la escuela viajan en bicicleta y se tragan todo el polvo que levantan los carros y buses”, explicó Rojas.
Aumento. Las consultas por problemas respiratorios se disparan cuando se da mantenimiento a la calle, ya que el polvo se levanta con más facilidad.
Los turistas también son víctimas de esa situación.
“Ellos son más sensibles, no están acostumbrados a este clima, ni a los factores como el mal estado de la carretera”, manifestó el doctor Rojas.
En la clínica de Hone Creek, los pacientes que sufren de dificultades respiratorias reciben tratamiento con salbutamol, con mascarillas y bombas.
Pero el problema se repite a cada instante: cada 15 dias o menos deben atender a la misma persona con el mismo problema respiratorio.