Carlos Hernández. 4 febrero, 2018
Rolando Pichardo, vecino de Bijagua de Upala, perdió esposa e hija durante el huracán Otto.
Rolando Pichardo, vecino de Bijagua de Upala, perdió esposa e hija durante el huracán Otto.

Upala. El desbordamiento del río Zapote por el huracán Otto es un doloroso recuerdo para el transportista y agricultor Rolando Pichardo Martínez, de 29 años.

Lleno de piedras y troncos, el río Zapote arrastró y cegó la vida de su esposa, Kattia Arguedas, y de su hija Vianney. Además, destruyó la casa del matrimonio y un par de vehículos de trabajo.

“Perdí a mi familia y el trabajo de muchos años, pero hoy me mantengo en pie y todo lo que hago es en memoria y en homenaje de quien fuera mi esposa y mi hija", afirmó el hombre, vecino de Bijagua de Upala.

”Después de la infernal noche de noviembre de 2016 mis planes, mis ilusiones, se rompieron en pedazos, por eso no quería votar este 4 de febrero, pero recordé que cuando tocábamos el tema mi señora me insistía en el valor y la importancia del sufragio. Me decía que para mejorar el país tenía que votar cada cuatro años, que no se podía ser indiferente”, agregó.

Pichardo explica que, aunque las mujeres que más quería ya no están a su lado, decidió votar como un homenaje y un reconocimiento de sus convicciones democráticas.

Rolando cumplió y este domingo se levantó temprano, emitió su voto y, en ese momento, dijo: "Sentí no haberle fallado a mi mujer y a la Patria".

En medio de tanto dolor, eso hace que me sienta un buen ciudadano.

Como Rolando, en Altamira, un pueblo asentado en las márgenes del río Zapote, hay otros campesinos que siguieron su ejemplo y acudieron a la mesa de votación que les correspondía.

Don Francisco López argumentó que no hay razón alguna, por más poderosa que parezca, para no cumplirle al país.

"Costa Rica tiene grandes dificultades que demandan la unión de todos los sectores de la población y por más difícil que parezcan los problemas tenemos la obligación moral de buscar soluciones entre todos", expresó.

López junto con otros campesinos que llenaron los corredores de la escuela de Bijagua, se mostró impresionado por la cantidad de jóvenes que acudieron a votar. "Esos muchachos deben ser un ejemplo a imitar por los mayores que creen que todo está perdido", concluyó López.