Aarón Sequeira. 1 julio, 2019
Eduardo Cruickshank, jefe de fracción de Restauración. Fotografía: José Cordero
Eduardo Cruickshank, jefe de fracción de Restauración. Fotografía: José Cordero

Los diputados de la fracción legislativa de Restauración Nacional y del bloque independiente Nueva República fueron los primeros en celebrar la renuncia del ministro de Educación, Edgar Mora.

A la vez, los legisladores de ambos grupos evangélicos corrieron a poner las condiciones para la nueva persona que ocupe el cargo, de acuerdo con su visión.

La primera de esas condiciones es que no se promueva lo que ellos definen como “ideología de género”, o sea, ninguna acción para el combate de la discriminación de las personas sexualmente diversas o para el desarrollo de la sexualidad de los jóvenes.

El jefe de la bancada de Restauración Nacional, Eduardo Cruickshank, lanzó como exigencia que el nuevo ministro o ministra del MEP debe “detener la imposición de ideologías extrañas”.

Según el restauracionista, no solo se requería un cambio en el “conductor”, sino también en las “políticas extrañas a la idiosincrasia costarricense” que estaba, según él, “tratando de imponer” Édgar Mora.

Sin embargo, alegó que los diputados del PRN no están en contra de reconocerles los derechos a “todos los ciudadanos”, pero dijo que se oponen a “usar la educación para adoctrinar a nuestros niños con ideologías contrarias a los valores de nuestra sociedad”.

El presidente y diputado de Restauración, Carlos Avendaño, dijo que su fracción legislativa celebra la renuncia.

A través de un corto párrafo en el chat de prensa de su bancada, Avendaño hizo un llamado a que el presidente Carlos Alvarado nombre a “una persona capaz, que conozca las necesidades del MEP”.

De nuevo, y al igual que los demás legisladores cristianos, también pidió que el próximo ministro no impulse lo que denomina “ideología de género”.

En una línea similar se pronunció Xiomara Rodríguez, del PRN, quien manifestó que el ministro del MEP debe tener “experiencia en las aulas" y concentrarse en la infraestructura de las escuelas y colegios.

Por su parte, la vocera del bloque fabricista, Carmen Chan, alegó que ellos siempre se opusieron a Edgar Mora, desde la pura designación del exalcalde curridabatense como ministro.

“Por respeto a los miles de educadores y padres de Costa Rica, espero que coloquen en su lugar a una persona que sí esté preparada profesionalmente en materia de educación y que no siga improvisando con decisiones que lo único que han hecho es polarizar y afectar nuestro país”, dijo Chan, a través de un audio difundido por Whatsapp.

Al igual que Cruickshank, la diputada fabricista alegó que Costa Rica “no quiere ‘ideología de género’ ni empleo de recursos públicos en temas que no son prioritarios”.

Nidia Céspedes, también fabricista, adujo que la cartera de Educación era un cargo que le quedaba flojo a Edgar Mora y que “nunca puso atención a lo que realmente era una necesidad”.

Entre esas necesidades, Céspedes enumeró infraestructura educativa, comedores escolares y juntas de educación.

“Le regaló más de ¢15.000 millones a las universidades, cuando la infraestructura de muchos centros educativos está en condiciones deplorables”, alegó.

Harllan Hoepelman, también del bloque independiente Nueva República, vinculó a Edgar Mora con “imposiciones ideológicas de la extrema izquierda” y afirmó que los costarricenses “están hartos de eso”.

“La renuncia de Edgar Mora ha sido un paso en la dirección correcta, pero no basta con un cambio de ministro. Necesitamos un cambio de actitud del Ejecutivo, que ha hecho grandes desplantes a la mayoría de los costarricenses”, dijo.

Aunque se intentó obtener reacciones de los voceros de Liberación Nacional, Silvia Hernández, y Unidad Social Cristiana, María Inés Solís, ellas no respondieron las llamadas que se les hicieron, ni difundieron ninguna opinión.

Sus respectivos encargados de prensa alegaron que reaccionarían más tarde a la salida de Edgar Mora.