Gerardo Ruiz R.. 30 abril, 2018
El presidente Luis Guillermo Solís vetó este lunes el proyecto de reforma a la Ley Orgánica del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica. Foto de Diana Méndez
El presidente Luis Guillermo Solís vetó este lunes el proyecto de reforma a la Ley Orgánica del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica. Foto de Diana Méndez

El presidente Luis Guillermo Solís vetó totalmente este lunes el proyecto de reforma a la Ley Orgánica del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

El veto lo comunicó Casa Presidencial a la Presidencia de la Asamblea Legislativa este mismo 30 de abril.

La iniciativa salió de la Presidencia sin su respectiva sanción, por lo que ahora volverá a la Asamblea Legislativa donde los diputados deberán decidir si acogen los cambios que el Poder Ejecutivo les señaló al comunicarles el veto, o si lo resellan, es decir que lo aprueben tal y como está. Sin embargo, para dar este último paso se requerirá una votación positiva en la que participen al menos 38 diputados.

Entre los argumentos en los que se basa la decisión de Solís de vetar el proyecto están que el artículo 5 del proyecto violenta la rectoría que ejerce sobre el sector salud el Ministerio de Salud Pública.

Esto porque, según la Presidencia, el proyecto degradaría a materia de reglamento autónomo del Colegio la potestad que tiene hoy el Ministerio de Salud de emitir la lista de requisitos, emitida en un Decreto Ejecutivo, necesarios para que un profesional solicite la inscripción de la especialidad correspondiente.

La Presidencia también cuestionó que los artículos 5 párrafo segundo, 17 inciso g) y 19 inciso m), pretendan eliminar la obligación actual del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica de oficializar su normativa por medio del Poder Ejecutivo, y con esto suprimir la Rectoría en Salud que ejerce el Ministerio de Salud, al dejar a la libre la emisión de normativa que afecta la salud pública.

Se indica además, que el artículo 8 limita el ejercicio temporal de la medicina de médicos extranjeros solo con fines académicos y de investigación, lo cual, según Zapote, cerrará la posibilidad de que estos participen en campañas de salud, para disminuir las listas de espera de la Caja Costarricense del Seguro Social, y para llevar la atención médicas a lugares con barreras de acceso a los servicios de salud pública.

En cuanto al artículo 39 del proyecto, la sede del Poder Ejecutivo afirmó que le da una potestad "excesiva" al Colegio al volverse este el ente competente para autorizar la docencia de profesionales farmacéuticos, microbiólogos, odontólogos, enfermeras y nutricionistas, a pesar de que todas esas profesiones poseen su propio colegio profesional.

Sobre el artículo 40 del proyecto, Casa Presidencial fundamentó que "podría ocasionar un descenso en la formación de nuevos médicos o bien, una disminución en la calidad del profesorado disponible para los alumnos, dada la importancia del conocimiento práctico en quienes imparten cursos docentes en las ciencias médicas", al imponer una limitación de la superposición horaria a las actividades médicas relacionadas con la docencia.

La actual Ley Orgánica del Colegio de Médicos y Cirujanos faculta a los galenos a dar clases en las universidades, tiempo que se toma como parte de la jornada laboral en el tanto no supere una cuarta parte de esta.

Casa Presidencial también señaló que Luis Guillermo Solís no firmó la Ley porque su texto sustitutivo no fue consultado oportunamente al Ministerio de Salud, por lo que esa cartera no tuvo oportunidad para hacerles saber su criterio en contra sobre los aspectos del proyecto que provocaron el veto de la propuesta.

La semana pasada, la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Frente Nacional de Médicos y Cirujanos Privados y de la Caja Costarricense del Seguro Social le solicitaron por separado al presidente Luis Guillermo Solís que vetara el proyecto.

La UCR advirtió de que la reforma le quitaría la potestad de equiparar títulos extranjeros y se la pasaría al Colegio de Médicos. La Universidad alegó que ese cambio causaría un detrimento en el control de la calidad de los profesionales que ejercen la medicina.

En tanto que el Frente alegó que la reforma ocasionaría un aumento en las listas de espera de la CCSS pues, según su interpretación, prohibiría a los médicos generales atender consultas y procedimientos que, actualmente, asumen en centros de salud públicos.

El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica se pronunció sobre la decisión de la Presidencia de la República.

El doctor Andrés Castillo Saborío, presidente de la Junta de Gobierno del Colegio, lamentó la decisión de Casa Presidencial y adelantó que la cúpula del Colegio analizará las acciones a tomar este miércoles.

Castillo dijo que por ahora interpretan que el veto presidencial es parcial y no total y que se circunscribe a un único aspecto que se expresa en los artículos señalados, por lo que sería fácil y rápido de subsanar.

Sí celebró, según él, que en el veto no se recogieron los artículos del proyecto que señalaron los voceros del Frente y que según ellos perjudicarían la labor de los médicos generales tanto en la función privada con en la Caja Costarricense del Seguro Social.

"Creemos que esa ley es una muy buena que va a permitirle al Colegio cumplir con el fin fundamental para el que fue creado al país, a la salud y a los costarricenses, prácticamente son seis artículos con el mismo fondo (...). Yo le puedo decir que vamos a hacer todo el esfuerzo para que se subsanen las observaciones puntuales que se hicieron y que lo demás, que está bien, que siga adelante de acuerdo al mecanismo que se usa en la Asamblea Legislativa", afirmó.