Por: Eillyn Jiménez B..   11 marzo, 2016

Alajuela

Los primeros rayos de sol iluminan los ventanales de la sala de abordaje 1 y 2 del aeropuerto internacional Juan Santamaría, en Alajuela. Son las 5:20 a. m. y desde las 3 a. m. Lien Torres y su bebé, Liz Tadea, de dos meses y quien nació en Costa Rica, esperan con ansías el vuelo que les acercará a Estados Unidos.

"Llegué aquí con siete meses de embarazo, el padre de mi hija está en Estados Unidos", expresó Torres.

El presidente Luis Guillermo Solís compartió con ellas e incluso alzó a la niña antes de que subiera al avión.

Cerca de ellas, Marilena González, médico de profesión, arribó a la terminal junto con otros 244 cubanos, para emprender el viaje rumbo a Nuevo Laredo, México, desde donde continuará su travesía para llegar a Estados Unidos.

En Miami se encontrá con su madre y su hermana, quienes desde hace tres años llegaron a esa ciudad.

"Cuando llegamos a Costa Rica la frontera estaba cerrada y no pudimos pasar. Tengo muchos sentimientos por las personas que dejamos acá, a nosotros nos acogieron como parte de su familia, pero mucha emoción de reencontrarme con mi familia", manifestó González.

Ella y sus compatriotas abandonaron Costa Rica la madrugada de este viernes, tras permanecer entre dos, tres o cuatro meses varados en suelo nacional.

(Video) Presidente Solís despide a migrantes cubanos

González espera llegar a la nación norteamericana y conseguir un trabajo que le permita salir adelante.

Aspiración similar tiene Yoandry Guevara, pequeño agricultor, quien espera laborar en cualquier área en suelo estadounidense.

"Tengo buenos recuerdos de Costa Rica, nos hemos sentido bien, a los costarricenses los llevamos en el corazón. El objetivo es llegar a los Estados Unidos y trabajar porque en Cuba no hay futuro", detalló Guevara.

Según la Ley de Ajuste Cubano, vigente desde los años 60, al llegar a través de la vía terrestre o marítima a Estados Unidos, los isleños deben ser acogidos.

Además, tras cumplir un año ahí, podrán optar por la residencia y durante ese proceso de legalización, incluso pueden solicitar ayuda económica de parte del gobierno nacional.

El grupo de 245 migrantes partió de suelo tico en dos vuelos, uno a las 5 a. m. y otro a las 6 a. m., dos grupos más saldrán el sábado y otro el martes.

De esa forma serán 4.350 la cantidad de personas que abordaron un vuelo de los coordinados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), luego de la petición de Costa Rica.

Problema. En noviembre, la desarticulación de varias bandas de coyotes por parte de la Policía Profesional de Migración, generó que los cubanos quedaran a la deriva. Intentaron seguir su camino, pero al llegar a la frontera con Nicaragua el país del norte les cerró el paso y quedaron varados en Costa Rica.

Ante la crisis, el gobierno costarricense otorgó 7.822 visas temporales, habilitó 42 albergues y veló porque los isleños estuvieran en buenas condiciones por varios meses.

El primer grupo de caribeños partió hacia El Salvador el 12 de enero del 2016. En esa ocasión 180 personas emprendieron una travesía por tierra desde suelo salvadoreño, pasando por Guatemala y México, hasta llegar a su destino final: Estados Unidos.

245 cubanos salieron de Costa Rica este viernes

En febrero, los vuelos comenzaron a llegar hasta tierras aztecas de manera directa; sin embargo, para seguir con el proceso de salida, las autoridades tuvieron que amenazar con la revocatoria de la visa en caso de que los isleños no tomaran algún vuelo.

A pesar de los esfuerzos gubernamentales, 3.500 migrantes salieron de Costa Rica con coyotes, por costos o por tiempo, hecho que dejó al descubierto que la lucha contra esa práctica es casi insostenible.

Despedida. El presidente Luis Guillermo Solís despidió a los cubanos que partieron esta madrugada del país y reiteró que la operación realizada fue un "éxito".

"Nunca habíamos tenido una cantidad tan grande de migrantes juntos, van agradecidos y había que venido a despedirlos. Estamos haciendo lo necesario para que salgan los que quedan", dijo Solís.

El mandatario lamentó que una parte de los cubanos partiera del país con coyotes, lo cual atribuyó a la desesperación que se vivió en determinados momentos.

"La cantidad de dinero que se trafica en seres humanos es mayor que la que se trafica en droga, eso es una tragedia para la humanidad, porque es un negocio espantoso", afirmó Solís.