Los partidos Liberación Nacional (PLN) y Unidad Social Cristiana (PUSC) son fieles a la tradición.
Son las únicas organizaciones políticas que van en busca del reto de llenar el Paseo Colón, en San José, para el cierre de la campaña proselitista, a una semana de los comicios del 7 de febrero.
Otras organizaciones políticas prefieren el centro de San José o alrededores como Hatillo para ese último pulso por votantes, luego de recorrer previamente el país en miles de manifestaciones.
Según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) hasta el viernes pasado había recibido 1.152 solicitudes de plazas públicas y desfiles.
Entre las pocas concentraciones masiva que ya están aprobadas, debido a la antelación con que fueron solicitadas, figuran precisamente las del PLN y del PUSC.
Luis Fishman, candidato socialcristiano, se aventurará el 30 de enero con el gran desafío de atraer a sus seguidores al Paseo Colón, pese a la crisis que atraviesa el partido, debido a los cuestionamiento a dos expresidentes por ese partido.
Fishman dejó la organización de esta plaza pública y de los demás actos masivos en manos de su esposa, Aida Faingezicht.
“Tenemos dudas de si seguir con plazas públicas tradicionales o si en vez de plazas haremos actos culturales. En eso Aida está coordinando como exministra de cultura y gran experiencia en el Festival Internacional de las Artes”, manifestó el candidato.
En Liberación, la aspirante Laura Chinchilla intentará llevar un buen número de seguidores al Paseo Colón el 31 de enero.
Su propuesta para ese día, que aún no está lista, incluye cultura, arte, música y baile, dijo Fiorella Miranda, una de las encargadas.
Según ella, la novedad que quieren incluir los verdiblancos en sus recorridos por el país es llevar ferias más que hacer plazas públicas. Eso implica utilizar lugares cerrados como gimnasios o estadios e incluyen actividades tan diversas como un taller de origami.
Sin concierto. El Partido Acción Ciudadana y el candidato Ottón Solís tienen definido el concepto desde el 2002 : encuentros ciudadanos.
Francisco Molina, gerente de campaña del PAC, descarta tarimas, grupos musicales y discursos ensayados. En cambio, prometen que el micrófono lo tendrán los votantes para hacer preguntas y recibir respuestas del candidato.
“No vamos a hacer conciertos, queremos que el ciudadano vaya a entender la propuesta del partido, no a llenar la plaza para oír un grupo musical”, manifestó Molina.
El PAC tiene presupuestados ¢70 millones para sus encuentros.
Óscar López, candidato del Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), también renunció a las plazas públicas. Él reúne a sus simpatizantes en casas o locales.
“No ocupo permisos para cerrar calles. Eso pasó de moda” ,manifestó López.
