28 julio, 2011
 Rafael Chinchilla Miranda, de 50 años, afirmó que los recursos para el material audiovisual de la campaña de su hermana, Laura Chinchilla, fueron aprovechados al máximo y se obtuvo más de lo previsto. | ALBERT MARíN
Rafael Chinchilla Miranda, de 50 años, afirmó que los recursos para el material audiovisual de la campaña de su hermana, Laura Chinchilla, fueron aprovechados al máximo y se obtuvo más de lo previsto. | ALBERT MARíN

El PLN pagó $500.000 (¢250 millones) a la empresa de un hermano de Laura Chinchilla por producir los anuncios de la campaña electoral que llevó al poder a la actual presidenta.

Se trata de la compañía Camera Cine y Televisión S. A., propiedad de Rafael Chinchilla Miranda, la cual fue contratada por el Partido Liberación Nacional (PLN) para producir el material audiovisual que fue transmitido por TV, radio e Internet.

Los ¢250 millones pagados a dicha empresa posteriormente fueron cubiertos con fondos públicos cuando Liberación cobró la deuda política al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

La producción audiovisual fue el noveno mayor gasto de la campaña verdiblanca, dentro de los casi 50 rubros que dicho partido presentó ante el TSE.

El contrato entre el PLN y Camera se extendió por un plazo de cuatro meses, comprendido entre el 7 de octubre del 2009 y el 12 de febrero del 2010.

Rafael Chinchilla, cineasta y músico de 50 años, relató ayer que su relación con la campaña surgió en forma directa con la entonces candidata presidencial.

“A mí no me contacta Liberación. En el momento en que Laura me contó que iba, yo le dije ‘hagamos el trabajo’. Yo te lo hago.

“Para mí era como lo más básico para, diay, tratar de garantizar la mejor calidad posible porque, bueno yo, modestia aparte, me parece que somos de los que sabemos hacer las cosas en el medio.

“Tenemos mucha experiencia. Yo empecé en el año 1987 con la compañía, o sea, tenemos 24 años y, por otro lado, me preocupaba también que la plata que fuera a haber, que yo suponía iba a ser poquita, se gastara en lo que tenía que gastarse, digamos que tuviéramos una campaña de buena calidad”, aseveró Chinchilla.

El gasto óptimo. Sobre la negociación del precio convenido, el cineasta dijo que todo obedeció a una proyección, pero finalmente costó menos de lo previsto, aunque se hizo mucho más.

“Se trabajó muy bien en eso como... optimizar mucho la plata, y diay, uno sabe que esas varas no hay cómo, que te dejen plata ni nada parecido, entonces era como ponerle y ponerle para ganar las elecciones, hacer lo más bonito posible los anuncitos”, comentó.

Si bien en la función pública está prohibido contratar a empresas de familiares de altos funcionarios (con ciertas excepciones), en las campañas electorales no existe ese impedimento.

Así lo confirmó ayer Héctor Fernández, director de Registro Electoral del TSE.

Este medio envió ayer consultas sobre este tema a la presidenta Laura Chinchilla, pero hasta las 8:45 p. m. no se había recibido respuesta.

Por su parte, el canciller René Castro, exjefe de campaña de Liberación Nacional, dijo mediante el encargado de prensa de la Cancillería que necesitaría de un par de días para hablar del asunto.

El contrato de producción audiovisual fue firmado entre Rafael Chinchilla Miranda y Jorge Wálter Bolaños, entonces tesorero de Liberación Nacional. En él, Camera se comprometió a producir las piezas publicitarias desde la preproducción hasta la posproducción.

Esa labor incluía servicios como la búsqueda de locaciones, modelos, logística, filmación, efectos especiales y musicalización, así como grabar los actos proselitistas de la candidata. Del contenido y la estrategia del mensaje se encargaban otras personas.

De acuerdo con las liquidaciones presentadas al TSE, el PUSC cobró ¢51 millones por su producción audiovisual y el Movimiento Libertario ¢36 millones, aunque también pagó otro monto en un contrato que no fue cobrado al Tribunal.

El PAC facturó al menos un contrato de ¢150 millones con una agencia de publicidad.